El tránsfuga Rahal boicotea la propuesta contra la islamofobia del PSOE, que la retira

Una enmienda transaccional presentada por el ex diputado socialista, con la sombra del Gobierno del PP detrás, da al traste con las aspiraciones de crear un plan integral local contra la discriminación a los musulmanes

 

 Sebastián Guerrero durante el Pleno.
photo_camera Sebastián Guerrero durante el Pleno.

El PSOE de Ceuta acabó frustrado y retirando esta mañana su propuesta ante el pleno con la que pretendía, entre otras cosas, que se desarrollara un plan integral para prevenir la discriminación hacia los musulmanes en la localidad. El verdugo de sus ambiciones fue Nabil Rahal, diputado tránsfuga -antes perteneciente a los socialistas- quien presentó una enmienda transacional que cambiaba por completo el contenido de la iniciativa presentada por el portavoz de la formación socialdemócrata, Sebastián Guerrero. 

 

 

Tras la acción de Rahal se intuía la mano del Gobierno del PP -aunque el presidente Juan Vivas se afanó en negarlo- y por ende que sus representantes en la Asamblea votarían a favor de la modificación. Sabedor de esto, Guerrero optó por retirar la propuesta entre tirones de orejas al Ejecutivo y a su uso del reglamento. 

"Nos hemos encontrado con una enmienda que, de votarse, desnaturalizaría por completo nuestra propuesta, convirtiéndola en otra cosa muy distinta que nada tiene que ver con la original", subrayó. No le faltaba razón. El texto inicial buscaba reprobar que el líder popular nacional, Alberto Núñez Feijóo, no condenara la islamofobia; exigir al PP un posicionamiento contra estas actitudes y crear un plan integral local contra la discriminación a los musulmanes. Por contra, la enmienda, se limitaba a reafirmar el clásico discurso del Ejecutivo ceutí. 

"Una enmienda transaccional debe servir para mejorar una propuesta, para añadir o cambiar aspectos, pero no para cambiarla radicalmente hasta neutralizarla. Y todo ello impidiendo que se escuche nuestra iniciativa y haciendo un uso perverso del reglamento", afeó a renglón seguido el portavoz del PSOE, quien entiende que se ha coartado la labor de oposición con "actitudes totalitarias".

No dudó Guerrero en señalar al PP como la mano que mecia la cuna de Rahal a la hora de boicotear la acción socialista. "El Partido Popular una vez más se esconde utilizando a sus aliados como pantalla", dijo literalmente antes de anunciar la definitiva retirada de la propuesta, que contó con veinte votos a favor y uno en contra. 

Vivas escenifica enfado y pide respeto a la ley 

El presidente de la Ciudad salió rápidamente al paso. "El PP no ha tenido nada que ver en la presentación de la enmienda", se atrevió a asegurar. Después, subrayaría que la acción ejecutada por el diputado tránsfuga "está amparada en lo que establece el reglamento": "Si respetamos la ley estamos respetando la democracia, si no respetamos la ley no estamos respetando un pilar de la democracia, que se llama respetar una norma que nos afecta a todos, que garantiza la igualdad en derechos, deberes y obligaciones", prosiguió Vivas.

Rápidamente, dirigió la atención hacia el reglamento, señalando que si a los socialistas no les gusta, lo que deberían llevar al Pleno es una propuesta para modificarlo: "Mientras esté vigente hay que acatarlo y respetarlo. Y no respetarlo, me parece especialmente grave dentro de un partido de Estado y de un partido que se llama democrático. Es poco democrático venir aquí a decir que no se aplique el reglamento", zanjó. 

De la propuesta inicial al discurso institucional 

Como bien señaló Guerrero, poco o nada tenía que ver la propuesta realizada por el PSOE y la enmienda que con casi toda seguridad hubiera salido adelante en caso de continuar el proceso de debate y votación. Los socialistas justificaban en el creciente rechazo a la inmigración y al colectivo musulmán -poniendo como ejemplo las cacerías de Torrepacheco o el veto a las fiestas musulmanas en Jumilla- la necesidad de blindar los derechos de la comunidad islámica ceutí. 

Es cierto que, además del citado plan integral, la propuesta socialista incluía una reprobación a la actitud de Núñez Feijóo evitando condenar la islamofobia y pedía al PP desmarcarse de estas actitudes. 

De ahí, se entiende, surge el contenido de la enmienda presentada por Rahal. En ella se llama a evitar un uso partidista de cuestiones racistas: "La utilización de la islamofobia como instrumento político resulta injusta y dañina para la imagen de la ciudad, además de peligrosa para la estabilidad social y la confianza en las instituciones", reza el texto en su exposición de motivos.

Después, cinco puntos sustituyen a los tres que componían la iniciativa del PSOE, versando estos sobre como Ceuta es un ejemplo de integración y pluralidad y exponiendo cuestiones prácticamente sacadas de la declaración de Derechos Humanos o del clásico discurso del Ejecutivo: "Toda forma de odio o discriminación debe ser rechazada, y estos valores preservados mediante hechos y respaldo institucional, no a través de discursos partidistas" o ·"se reivindica el modelo de sociedad ceutí como ejemplo de integración y pluralidad, que fortalece el sentimiento de pertenencia común y la posición de Ceuta como parte esencial de España y de Europa", sirvan como ejemplo.