Verdejo anuncia que presentará una moción de censura contra Vivas tras pasar a no adscrito

El diputado Carlos Verdejo justifica su salida de Vox, anuncia una moción de censura contra Juan Vivas y promete una fiscalización más dura desde su nuevo estatus como no adscrito

Carlos Verdejo, durante la comparecencia de este viernes / S. I.
photo_camera Carlos Verdejo, durante la comparecencia de este viernes / S. I.

Carlos Verdejo apareció ante los medios con un mensaje claro: su salida de Vox no había sido un arrebato, sino el final lógico de un proceso que —según él mismo reconoció— llevaba tiempo gestándose. “No puedo esperar más”, dijo con un tono que mezclaba alivio y determinación. Era su primera rueda de prensa como diputado no adscrito y quiso dejar claro que no se escondía: “Estoy aquí para dar la cara ante la ciudadanía”.

El diputado explicó que su marcha no fue improvisada. Durante meses, aseguró, había aguantado dentro del partido por petición de personas con “mayor influencia política” que le pidieron tiempo ante la posibilidad de un relevo interno. Ese relevo nunca llegó y Verdejo decidió que había llegado el momento de actuar. Agradeció la buena fe de quienes le pidieron paciencia, pero insistió en que su decisión responde a una coherencia “personal, política y moral”.

Ya fuera de Vox, Verdejo habló de su nueva etapa con cierta sensación de liberación. Dijo que sus principios no cambian y que seguirá impulsando el proyecto Hispanos, al que definió como una continuidad natural de lo que ha defendido hasta ahora: transparencia, menos actos públicos, bajada de impuestos y una gestión “mínima y rigurosa” del presupuesto. Prometió que su fiscalización será la misma —o incluso más intensa— que la que venía ejerciendo desde la bancada de Vox.

En ese punto, volvió a una de sus líneas habituales: denunciar los “trapos sucios económicos” de la política local. Aseguró que seguirá detallando el uso del dinero público, desde dietas y viajes hasta lo que él considera mecanismos de compra de voluntades. Y amplió el foco hacia lo que describe como redes clientelares que, según su visión, atraviesan partidos, asociaciones, fundaciones, ONG y academias.

No faltaron las referencias directas a Vox. Verdejo acusó a su ya expartido de gastar dinero público en aquello que prometió combatir y anunció que su intención es “desacreditar y deslegitimar mediáticamente” a las instituciones que considera “moralmente corrompidas”. La Asamblea, dijo, es un “chiringuito” y un “circo”.

En su discurso apareció una idea que repitió varias veces: su postura será “más antipolítica que política”. Criticó el sistema partidocrático, al que ve como un entramado parasitario, y celebró su “nueva libertad de palabra” tras abandonar Vox. Prometió intervenir en todos los plenos “sin censura” y anticipó debates con dirigentes del partido, incluidos Juan Sergio Redondo, Ana Belén Cifuentes y Pachi Ruiz.

Sobre el Gobierno de la Ciudad, fue rotundo: no apoyará ninguna propuesta, especialmente las relacionadas con los presupuestos. “Siempre votaré en contra”, afirmó, descartando cualquier posibilidad de acuerdo.

Uno de los anuncios más relevantes fue la presentación de una moción de censura contra Juan Vivas, que llevará al pleno de enero. Según dijo, servirá para que cada grupo “se retrate”. También comentó que no presentará propuestas en el pleno atrasado de diciembre por haber expirado los plazos tras su cambio de estatus, aunque dejó caer que podría haber “sorpresas”.

En cuanto al proyecto Hispanos, hizo un llamamiento a quienes quieran “demoler el sistema” que, según él, permite a los políticos “vivir como reyes”. Confirmó que se constituirá legalmente como partido, aunque se definirá de forma oficiosa como un “antipartido”.

Durante el turno de preguntas, Verdejo profundizó en su visión crítica de la democracia actual, a la que calificó como una partidocracia y una oligarquía político‑económica. Defendió que votar cada cuatro años no garantiza una democracia real y negó que su planteamiento implique apostar por una dictadura. Para él, sin transparencia ni control, no puede hablarse de democracia.

La comparecencia terminó con un mensaje dirigido a quienes quieran sumarse a Hispanos y con una frase que resume su nueva etapa: ya no representa a Vox, sino a su propio proyecto político, y está dispuesto a seguir “combatiendo el sistema” desde la Asamblea.