Ni acuerdo ni calendario para volver a intentarlo. Así ha terminado el encuentro a puerta cerrada que este lunes ha reunido a la responsable de Acción de Gobierno de Vox a nivel nacional, Montserrat Lluis, con los cuatro diputados de la formación en la Asamblea de Ceuta: Juan Sergio Redondo, Francisco José Ruiz, Ana Belén Cifuentes y Carlos Verdejo.
Teresa López, exdiputada y ahora integrante del grupo de no adscritos, no fue invitada a la cita.
Sobre la mesa, un único objetivo: reconducir la guerra interna que fractura al grupo parlamentario y amenaza con cronificarse.
Una reunión sin salidas
La cita se celebró en la sede del partido, en el Palacio de la Asamblea, y arrancó pasadas las tres de la tarde. La primera en marcharse fue Cifuentes, que fue vista poco después en el acto institucional de entrega de la Medalla de la Ciudad.
El resto permaneció reunido hasta pasadas las siete, límite impuesto por la hora de salida del helicóptero que debía trasladar a Lluis fuera de la ciudad.
Sin pacto y sin hoja de ruta
Cerca de cuatro horas de conversación no han bastado para sellar una salida al conflicto. Según ha podido saber Ceuta Actualidad, se habría producido "algún avance", pero insuficiente para hablar de reconciliación real entre las dos facciones: la liderada por Redondo y la encabezada por Verdejo.
Tampoco hay fecha para un nuevo encuentro, ni confirmación de que Lluis —enviada directa por Santiago Abascal— regrese a Ceuta en los próximos días.
Teresa López y los equilibrios internos
Poco ha trascendido del contenido de la reunión. Entre lo que sí se ha podido saber, destaca el debate sobre la figura de Teresa López. Desde el entorno de Verdejo se insiste en su reincorporación como vía para “recuperar la normalidad” del grupo.
Otros asuntos, más internos y delicados, no llegaron a buen puerto. El grueso de la conversación giró en torno a las “formas y prácticas” de la dirección local. Era la primera vez que se abordaba este punto de forma directa.
Una crisis con varios frentes abiertos
La reunión ha servido, al menos, para revisar la gestión interna de la ruptura. Según fuentes conocedoras del encuentro, buena parte del tiempo se dedicó a analizar la actuación de Juan Sergio Redondo desde que comenzaron las tensiones con Verdejo y, más tarde, con López.
Nada de esto es nuevo. Como ya adelantó este medio, el conflicto atraviesa varios frentes: desde la contratación de asesores hasta el rumbo estratégico del partido, pasando por el acercamiento al Partido Popular, duramente criticado por el sector afín a Verdejo.
La fractura sigue viva
La mediación ha quedado, por ahora, en tablas. Sin acuerdo. Sin ruptura definitiva. Sin calendario para un nuevo intento.
La crisis en Vox Ceuta sigue abierta... y promete nuevos capítulos.