VOX Ceuta ha cargado contra el cierre unilateral del tránsito de mercancías por la frontera, al que califica de “extorsión” orquestada por Marruecos. La formación sostiene que la aduana nunca fue una apuesta real por el desarrollo económico, sino una herramienta política para presionar al Gobierno español.
VOX Ceuta ha denunciado este martes lo que considera un nuevo acto de "extorsión" por parte de Marruecos tras conocerse el cierre unilateral del tránsito de mercancías por la frontera ceutí. La formación asegura que esta decisión, justificada oficialmente por Rabat en el contexto de la Operación Paso del Estrecho (OPE), evidencia que la aduana comercial nunca tuvo como objetivo beneficiar al tejido económico local.
VOX reafirma su escepticismo sobre la aduana
“No nos sorprende. Ya advertimos que la aduana sería solo un paso regional que Marruecos usaría a su antojo”, afirma la formación en un comunicado. En este sentido, VOX sostiene que la reciente paralización del tráfico de mercancías confirma sus sospechas sobre la naturaleza instrumental y estratégica de las aduanas supuestamente operativas en Ceuta y Melilla.
Críticas al Gobierno central y al Ejecutivo local
El presidente de VOX Ceuta, Juan Sergio Redondo, ha sido especialmente crítico con la actuación del Gobierno central y del Ejecutivo local. “Vemos cómo el Gobierno de Juan Vivas ha seguido la política de sumisión de Pedro Sánchez con Marruecos, vendiéndonos la aduana como una panacea cuando sabían que no iba a traer ningún beneficio real”, afirma.
Una aduana sin funciones reales
Redondo denuncia que estas aduanas “no cumplen en absoluto las funciones propias de una aduana internacional”: ni facilitan el comercio, ni generan dinamismo económico, ni ofrecen estabilidad al empresariado. “Lo que Marruecos ha creado hábilmente es un instrumento político más con el que chantajear a España en su beneficio”, apunta.
Estrategia de presión diplomática
Para el líder de VOX en la ciudad, la gestión marroquí de las aduanas responde a una estrategia calculada que busca tensar las relaciones bilaterales y arrinconar diplomáticamente al Ejecutivo español. “Marruecos sabe exactamente lo que hace y ha situado al Gobierno español en una posición muy delicada, con cada vez menos margen de maniobra y obligado a responder con contradicciones, silencios y sumisión”, sentencia.
Herramienta geopolítica
Redondo concluye que las aduanas de Ceuta y Melilla están lejos de representar un marco de cooperación entre países socios. A su juicio, se han transformado en una ficha más de un tablero geopolítico en el que Marruecos, dice, juega “con ventaja y determinación”.
