Vox reprocha la falta de planificación en las obras del Murube, ejecutadas este verano con una subvención de más de 5 millones para la AD Ceuta FC, y cuestiona la cesión del estadio al club.
La obra del estadio Alfonso Murube para adaptarlo a las exigencias de la Liga para la participación del club en la competición de Segunda División se ha convertido en protagonista de la sesión de control al Gobierno de la mano de una interpelación realizada por el Grupo Vox.
Una interpelación en la que su portavoz se ha preguntado por los motivos que han llevado a tener que realizar esta actuación de forma urgente, a lo largo de este verano, subrayando que “la premura no puede servir de excusa para renunciar a una planificación estratégica” del gasto. Y es que, ha insistido, debe velarse por una “gestión eficaz” y un gasto de “cada euro con responsabilidad y transparencia”.
El encargado de dar respuesta a esta interpelación ha sido el consejero de Fomento, Alejandro Ramírez, quien ha explicado las obras que se han realizado en las instalaciones, basadas todas ellas en cumplir con las exigencias de la Liga, y que han pasado por acciones tanto en el terreno de juego, como la sustitución del césped, el drenaje y el riego, como en el conjunto del estadio, como la instalación eléctrica, la ampliación de la grada de preferente para la instalación de las casetas de retransmisión televisiva y el VAR, obras en los vestuarios, los palcos y las salas de prensa, y todo el diseño interior y equipamiento de los espacios.
A las mismas, además, se han sumado acciones para mejorar la seguridad y la accesibilidad, con la instalación de cámaras de vigilancia, control de acceso, habilitación de vomitorios, rampas nuevas, salidas de emergencia y perímetros de seguridad.
Un proyecto para el que se ha concedido a la AD Ceuta FC una subvención de en torno a los 5,3 millones de euros, de los que se han certificado y pagado ya 3.043.000 euros, por tener el club cedida la gestión del campo.
Vox desconocía la cesión del estadio al club
Ha sido precisamente esta última cuestión la que ha generado la sorpresa en el grupo Vox. Y es que la formación que dirige Juan Sergio Redondo desconocía que la misma se hubiera llevado a cabo, a pesar de que el acuerdo para la misma se alcanzaba hace prácticamente un año, en noviembre de 2024. Algo, ha insistido, que dificulta la fiscalización del gasto y que supone que se hayan entregado 5 millones de todos los ceutíes a la entidad.
El consejero de Fomento, Alejandro Ramírez, ha explicado que, en cualquier caso, la actuación se ha fiscalizado del mismo modo que otras obras realizadas a través de convenios con la ciudad por parte de entidades como el Banco de Alimentos, para la construcción de su nuevo centro, la comunidad islámica, para la rehabilitación de las mezquitas, o la diócesis, para las obras en la Iglesia de África.
Así, ha continuado, además de presentar el proyecto, y una vez aprobado el convenio, se procede a ir “certificando y pagando mensualmente, como cualquier otro contrato administrativo de la ciudad”, el avance de la obra, por lo que “el control del gasto está totalmente fiscalizado e intervenido por la Ciudad”.
Una explicación que no ha convencido a Redondo, que ha insistido en sus dudas sobre la cesión de un estadio municipal a una entidad privada.
La premura no está justificada para Vox
Igualmente, el portavoz de Vox ha explicado ante el pleno su incomprensión por la premura de la obra, especialmente porque si se tenía previsto contar con un estadio de superior categoría se podía haber planificado en el tiempo, especialmente teniendo en cuenta que a lo largo de los últimos años la AD Ceuta FC ya apuntaba a un posible ascenso que finalmente se ha consolidado.
Y es que, ha insistido, “los procesos ordinarios se fiscalizan mucho mejor” que los procedimientos de emergencia como el empleado en este caso.