VOX ha alertado de lo que denominan "un incremento" en las entradas irregulares registrado en los últimos días en Ceuta, un repunte que la formación relaciona con el anuncio del Gobierno central de poner en marcha un proceso de regularización extraordinaria. Según los datos que aporta el partido, en las últimas 72 horas se habrían producido 180 accesos por vía marítima y terrestre, lo que supondría —afirman— un aumento del 378% en el mes de enero.
La formación sostiene que la combinación entre los temporales y el anuncio del Ejecutivo ha llevado a que ciudadanos marroquíes intenten alcanzar la ciudad “a la desesperada”, tratando de aprovechar las condiciones meteorológicas para pasar inadvertidos. “No quieren quedarse atrás y buscan conseguir ser regularizados en España, pero la consecuencia son el colapso de los servicios de atención y muertes en el mar”, señala VOX.
Críticas al Gobierno central y al Ejecutivo local
El partido no solo responsabiliza al PSOE de lo que considera “políticas de efecto llamada”, sino que también apunta al Gobierno del PP en Ceuta. VOX acusa al Ejecutivo autonómico de haber contribuido durante años a esa dinámica al “lanzar el mensaje de que todo el que entre en la ciudad será trasladado a la península”. En este sentido, recuerdan que el PP ha reclamado en distintas ocasiones el reparto de menores extranjeros no acompañados.
La formación califica de “hipocresía” la postura del PP: “Ahora vende a bombo y platillo una supuesta preocupación por lo que ocurre en la frontera, trasladando preguntas al Congreso por el repunte de entradas de ilegales, cuando el consejero de Presidencia ha negado sistemáticamente el efecto llamada en la Asamblea a preguntas de VOX”.
Iniciativa en el Congreso
Tras el anuncio de la regularización, el grupo parlamentario de VOX ha registrado en el Congreso una Propuesta No de Ley en la que rechaza la medida y reclama una auditoría “exhaustiva” de las concesiones de nacionalidad de los últimos años. El texto pide también la repatriación de quienes accedan de manera irregular al país.
La iniciativa incluye, además, la deportación de inmigrantes —en situación legal o irregular— que cometan delitos graves, acumulen infracciones leves, “decidan no integrarse a la cultura nacional” o traten de “imponer la suya”. También plantea la “remigración” de quienes, según el partido, no contribuyan a la economía nacional y dependan de ayudas sociales.
VOX propone igualmente suprimir el arraigo como vía para obtener residencia legal, impedir el empadronamiento de personas en situación irregular y eliminar cualquier ayuda social destinada a este colectivo, salvo la estrictamente humanitaria hasta su devolución al país de origen. La formación defiende la necesidad de una política migratoria “firme, ordenada y acorde a las necesidades del mercado laboral”.
En su argumentario, VOX critica las regularizaciones impulsadas por distintos gobiernos desde 1985 —más de 1,2 millones de autorizaciones, según sus cifras— y sostiene que estas medidas generan “un efecto llamada permanente”, debilitan el principio de legalidad y tensionan los servicios públicos.