El portavoz de Vox, Juan Sergio Redondo, utilizó una pregunta sobre las obras de reconversión de la antigua prisión de Los Rosales en centro de menores para cargar de nuevo contra la inmigración. El consejero de Gobernación, Alberto Gaitán, confirmó que los trabajos, financiados con fondos europeos, acumulan retraso y concluirán en noviembre de 2026.
El portavoz de VOX, Juan Sergio Redondo, ha vuelto a poner el foco en uno de sus fetiches, la inmigración. Y más concretamente la de los menores no acompañados. Lo ha hecho aprovechando una pregunta al Gobierno de la Ciudad sobre la marcha de las obras en la antigua prisión de Los Rosales para reconvertirla en un centro de acogida de menores no acompañados, sean extranjeros o no, como ha recordado el consejero de Gobernación, Alberto Gaitán. Gracias a la pregunta hemos conocido que las obras marchan con retraso y el plazo de finalización previsto para mediados del próximo año se ha trasladado ahora a noviembre de 2026. Pero más allá de interesarse por los trabajos, los plazos y los presupuestos de la obra, Redondo ha vuelto a no dejar pasar la ocasión para cargar contra la inmigración.
Gaitán se ha limitado en su primera intervención a contestar las preguntas concretas que incluía VOX en su interpelación. La obra marcha con retraso, la razón, que los trabajos de demolición de parte de la instalación se han de hacer manualmente para respetar la fachada protegida del antiguo módulo de acceso de la prisión. Eso alargará el plazo de finalización desde mayo-junio de 2026 a noviembre de ese mismo año. El presupuesto asciende a unos 7,2 millones con el IPSI incluido de los que el 95 por ciento sale de los Fondos Europeos en el marco del Plan de Recuperación y Resiliencia habilitado a raíz de la pandemia de Covid (de 6,6 millones en total de presupuesto, sin contemplar el IPSI, Europa pone 6,3).
Gaitán esquivó intencionadamente en ese primer turno algunas de las afirmaciones más ideológicas de Redondo. El portavoz de VOX señaló la mala gestión del Ejecutivo con las obras y los retraso que se dan “siempre” en todo lo que depende del Ejecutivo, pero además afirmó que “el proyecto de finalizarse, indudablemente acabará derivando en un centro de identificación, clasificación y distribución, una especie de Isla de Ellis, impulsada por la Ley de la Dictadura de la Acogida”.
Efecto llamada
La alusión de Redondo es a la reforma de la Ley de Extranjería que establece la obligatoriedad de la solidaridad entre autonomías para acoger menores de otras regiones en el momento que se den situaciones de saturación en otras, el caso actual de de Canarias, Ceuta y Baleares.
La Isla de Ellis en Nueva York es en la que el Gobierno de Estados Unidos estableció el punto de entrada para los 12 millones de migrantes que llegaron al país desde finales del siglo XIX hasta mediados del 20. Un país, cuya historia sería inexplicable sin el aporte de los foráneos, y que en la actualidad, a pesar de las nuevas políticas aplicadas por Trump, mantiene un museo de la migración en la Isla.
Redondo fue más lejos aún, y convirtió el drama de los migrantes y más concretamente de los menores que emigran en busca de alguna oportunidad que no encuentran en su origen para desarrollar una vida digna, estando dispuestos a separarse de sus progenitores y entorno, en mero instrumental del Gobierno de Marruecos para presionar a Ceuta y a España. “Un instrumento más de la estrategia de presión, secuestro y colapso impulsada por el Reino de Marruecos y tolerada tanto por los gobiernos del PSOE como los del PP”, apostilló Redondo.
Los menores como herramienta de Marruecos
Argumentos en los que insistió en su segundo turno de intervención ante la falta de enganche posible por la técnica y quirúrgica intervención de Gaitán contestando sólo a lo que se le preguntaba y desechando el resto del discurso.
“Marruecos ve la posibilidad de seguir poniendo contra las cuerdas a la Ciudad de Ceuta y el Estado Español. Por mucho que se quiera implementar cualquier apaño, el problema seguirá ‘in crescendo”, ha vaticinado Redondo que atribuye ese futuro a la “incapacidad de gestionar” el fenómeno migratorio por parte de Ceuta y de España. “Efecto llamada”, ha apostillado.
Para Redondo la ciudad se ha convertido en “un estado campamento” y ha reprochado que no se les hiciera caso antes cuando propusieron convertir Los Rosales en un centro de menores extranjeros. Aunque ha obviado que su propuesta, rechazada por el resto de grupos, en realidad pretendía convertir la prisión de Los Rosales, más en otra prisión, pero para menores, que en un centro de acogida.
Contradicción y el ejemplo de Italia
Gaitán sí le ha subrayado que el centro que se construye será destinado a acoger a todo tipo de menores extranjeros, pero también ceutíes, que también los hay que necesitan del amparo de la Administración y de la solidaridad de los ceutíes.
El consejero le ha señalado lo “contradictorio” de su discurso a Redondo. “Usted no quiere que salgan los menores. Quiere que Ceuta sea un muro de contención. Esto es lo que usted quiere y lo ha dicho reiteradamente. No quiere la reubicación de los menores y como es imposible el retorno, lo que quiere es que Ceuta se convierta en un muro de contención donde residan los menores. Es falaz, lea la prensa internacional. Dígame la situación de Italia con una ultraconservadora en el poder: aumenta la inmigración. Hábleme del Reino Unido, de Estados Unidos, de Alemania. Está aumentando la inmigración en todos los países. Italia iba a arreglarlo en 4 días. Ve la prensa”, le ha replicado Gaitán.