Sesión de Control al Gobierno

Vox aprieta por las licencias de apertura mientras Urbanismo admite que el sistema cojea

Vox vuelve a llevar al Pleno los retrasos en las licencias de apertura y denuncia inseguridad jurídica para autónomos y empresarios, mientras Urbanismo defiende los tiempos pero admite que el sistema necesita ajustes y una ordenanza más ágil

Calles comercio personas

El debate sobre las licencias de apertura regresó este miércoles al Pleno de la Asamblea de Ceuta, un asunto que para muchos autónomos y pequeños empresarios sigue siendo una piedra en el zapato. Vox quiso saber si, desde el acuerdo del 30 de julio, la Ciudad ha movido ficha para que los plazos que marca la ordenanza se cumplan de una vez.

El diputado Francisco José Ruiz fue contundente: las quejas no han bajado y la sensación de atasco continúa. Según explicó, hay emprendedores que esperan mucho más de lo previsto y otros que ni siquiera reciben una resolución formal. Esa falta de respuesta, recordó, bloquea trámites tan básicos como contratar un seguro o cerrar la apertura del local. Ruiz habló de “negligencia” e “irresponsabilidad” por parte de la administración y advirtió de que la inseguridad jurídica está desanimando a quienes quieren iniciar un negocio en la ciudad.

Al otro lado, el consejero de Urbanismo, Rafael Martínez-Peñalver, defendió que “en Ceuta no se tarda más que en otros sitios”, aunque admitió que siempre hay margen para ser más ágiles. Y, según él, buena parte del problema empieza en el origen: la documentación. Cuando los expedientes llegan completos, aseguró, la burocracia se reduce notablemente.

El consejero repasó los tres tipos de licencias que existen en la ciudad: las básicas, que funcionan con una declaración responsable; las inocuas, con algo más de trámite; y las calificadas, las más complejas y todavía sujetas a una ley preconstitucional que sigue vigente. Es en estas últimas donde se producen la mayoría de los retrasos, casi siempre por errores o carencias en los documentos presentados.

Martínez-Peñalver recordó que la Ciudad trabaja desde hace meses en convenios con el Colegio de Arquitectos y otros colegios profesionales para que los proyectos lleguen mejor revisados. La idea es evitar ese ir y venir de expedientes que se devuelven para subsanar fallos. Sobre el refuerzo de personal prometido en verano, explicó que la incorporación de dos nuevos técnicos está paralizada por un recurso presentado por uno de los aspirantes. Cuando se resuelva, dijo, el proceso continuará.

También avanzó que la ordenanza se está revisando para que más actividades puedan tramitarse como licencias básicas, lo que permitiría aligerar los niveles más complejos y acelerar el conjunto del sistema.

Como cierre, el consejero aportó un dato que, según confesó, le sorprendió positivamente: de las 200 licencias tramitadas el año pasado, se aprobaron 130, alrededor del 65 por ciento. Aun así, reconoció que la cifra es “muy mejorable” y que las medidas anunciadas en julio siguen pendientes de materializarse.