El Pleno extraordinario de Presupuestos 2026 celebrado este viernes en el Palacio de la Asamblea de Ceuta estuvo marcado, nuevamente, por un choque político entre el grupo Vox y el Gobierno de la ciudad. El portavoz de Vox, Juan Sergio Redondo, defendió una enmienda a la totalidad contra el proyecto presupuestario, mientras que la consejera de Hacienda, Kissy Chandiramani, respondió acusando a Vox de hacer un discurso “catastrofista”, carente de cifras y alejado de la realidad económica de la ciudad.
Vox: “No son los presupuestos de Ceuta, son los presupuestos de Juan Vivas”
Redondo inició su intervención con un tono muy crítico, calificando el debate presupuestario como un “día de la marmota” y denunciando que el Gobierno vuelve a presentar las cuentas fuera de plazo. Según Vox, este retraso supone un “incumplimiento sistemático de la legalidad presupuestaria” y demuestra, a su juicio, la falta de rigor del Ejecutivo.
“El problema no es un error puntual, es la continuidad de un modelo agotado que solo sirve para que nada cambie”, afirmó Redondo, quien aseguró que las cuentas “no responden a las necesidades reales de los ceutíes”.
El portavoz de Vox acusó al Gobierno de mantener un presupuesto continuista, basado en la dependencia de transferencias estatales y europeas, sin una estrategia real de diversificación económica. También criticó un aumento encubierto de la presión fiscal, señalando especialmente la recaudación por IPSI, tasas municipales y la subida de la tasa de basuras.
“A más impuestos, menos actividad económica; a menos actividad, más paro; y a más paro, más asistencialismo. Ese es el círculo que alimenta el modelo clientelar del señor Vivas”, sostuvo.
Uno de los puntos más polémicos fue el gasto en inmigración. Redondo denunció que el presupuesto destina más de 16 millones de euros a la atención de Menores Extranjeros No Acompañados (MENA), calificándolo de “injusto y desproporcionado”, y reclamó una prioridad nacional en el uso de los recursos públicos.
Además, Vox criticó el estado de la educación, la sanidad, la vivienda y las barriadas, denunciando que muchas inversiones “se presupuestan pero no se ejecutan”. Como alternativa, Redondo presentó una propuesta basada en nueve ejes estratégicos, entre ellos la bajada de impuestos, la lucha contra el desempleo, la protección de la familia, un plan integral de barriadas y el refuerzo de la sanidad.
“No pedimos el presupuesto para Juan Vivas, pedimos un presupuesto para los ceutíes”, concluyó, asegurando que “nada es eterno” y que el actual modelo político “también tendrá un final”.
El Gobierno responde: “No mienta ni alarme”
La consejera de Hacienda, Kissy Chandiramani, respondió con dureza al portavoz de Vox, reprochándole el tono de su discurso y acusándolo de insultar al Gobierno y de buscar “el minuto de gloria”.
“Decir que estamos aquí para hacerle daño a nuestra ciudad es insultar a los ciudadanos”, afirmó la consejera, quien defendió la gestión económica del Ejecutivo con datos oficiales.
Chandiramani destacó que desde el inicio de la legislatura las afiliaciones a la Seguridad Social han crecido casi un 7 %, el paro ha bajado un 8,9 %, el comercio minorista ha aumentado un 5 %, la inversión empresarial ha crecido un 70 % y el tráfico del puerto un 21 %. También subrayó que la recaudación del IRPF en 2025 ha aumentado un 20 %, negando que esto se deba a una subida de impuestos.
“Es absolutamente falso que hayamos subido los impuestos. En Ceuta la presión fiscal ronda el 6 %, frente al 20 % del resto del territorio nacional, gracias a nuestro régimen fiscal especial”, aseguró.
Sobre la inmigración, la consejera fue tajante: “No mienta. La atención a los menores extranjeros no acompañados es una obligación legal y está financiada por el Estado y por la Unión Europea”. Según explicó, en 2025 el Estado ha transferido cerca de 12 millones de euros, a los que se suman unos 5 millones de fondos europeos de emergencia.
Chandiramani defendió que el presupuesto apuesta por la diversificación económica, destacando la economía digital, el conocimiento, el turismo, el puerto y las inversiones en barriadas y vivienda, con un plan de 250 millones de euros en los próximos tres años.
En su réplica, Redondo acusó a la consejera de vivir en un “mundo paralelo”, afirmando que los datos oficiales no reflejan la realidad que viven los vecinos en las barriadas ni la salida constante de jóvenes de la ciudad. Reiteró que Ceuta sigue liderando las tasas de desempleo en España y que el presupuesto “no mejora la vida de los ciudadanos”.
Chandiramani cerró el debate insistiendo en que la enmienda de Vox no cumple los requisitos legales, al no presentar un presupuesto alternativo con cifras concretas. “Es la misma enmienda, el mismo discurso y los mismos argumentos de todos los años”, afirmó, defendiendo que el Gobierno tiene una hoja de ruta clara para mejorar las cifras sociales, educativas y económicas.
El debate evidenció una vez más la profunda brecha política entre Vox y el Gobierno local en torno al modelo económico, la gestión presupuestaria y las prioridades de la ciudad, en un Pleno que volvió a elevar el tono a pocas fechas de la Navidad.