Carlos Verdejo, diputado del Grupo Parlamentario Vox en la Asamblea de Ceuta, ha reiterado, en una entrevista en el programa Hoy por Hoy Ceuta, su voluntad de mantenerse fiel a los principios que, asegura, inspiraron su entrada en política. Pero también ha lanzado un ultimátum claro: si en septiembre no se le permite volver a intervenir en el Pleno, pasará al grupo de los no adscritos.
Desde septiembre del pasado año, Verdejo denuncia estar "censurado" por su propio grupo, encabezado por Juan Sergio Redondo. "No puedo estar eternamente sin intervenir", afirmó en la conversación con el periodista Antonio Martín. "Es una de las razones por las que mucha gente votó para que yo estuviese en la Asamblea".
El diputado relata que desde su última rueda de prensa, en la que dejó abierta la puerta a abandonar Vox si no se producía un giro en la dinámica interna, no ha habido "ninguna comunicación" ni con la dirección local ni con la nacional del partido. En sus palabras, lo que persiste es "una postura inmóvil" que impide cualquier normalización de relaciones.
Verdejo insiste en que ha intentado por "activa y por pasiva" reconducir la situación. Según ha explicado, en la única reunión celebrada con la dirección nacional tras la ruptura con la diputada Teresa López, planteó demandas "razonables”, como la redistribución de asesores o el acceso equitativo a recursos del grupo parlamentario. Nada ha cambiado desde entonces.
La fecha marcada en rojo por el diputado es septiembre, con la vuelta del curso político. Si para entonces continúa silenciado, el paso al grupo mixto será inevitable. “Yo en septiembre voy a intervenir. Y si no es desde Vox, será como no adscrito”, sentenció.
Durante la entrevista, Verdejo evitó concretar qué acontecimientos podrían precipitar una reacción del partido, pero aseguró que “hay una alta probabilidad” de que algo ocurra antes del verano. Tampoco descartó la posibilidad de que Vox nacional intervenga finalmente, aunque se mostró escéptico con la gestión de Monserrat Lluis, responsable del seguimiento del caso en la dirección nacional. “Su gestión ha sido desastrosa”, dijo.
También deslizó duras críticas hacia la cúpula local del partido, acusando directamente a Redondo de mantener una “corte de asesores” mientras él trabaja solo. “Redondo tiene seis asesores. Yo pedí uno a jornada completa y se me negó. No tengo ni acceso a las contrataciones que se hacen, y sin embargo, legalmente, soy corresponsable de ellas”.
Sobre su posible expulsión, Verdejo se mostró más inclinado a una salida voluntaria. “Creo que me acabaré yendo antes de que me echen, pero es el partido el que me empuja”, explicó. Rechazó, eso sí, que esté buscando ser expulsado. “Yo lo que quiero es hablar. Lo he intentado todo. He registrado propuestas, he pedido reuniones, documentación… Nada se me ha permitido. Si quisiera que me echaran, no habría hecho todo eso”.
Frente a las acusaciones de transfuguismo, Verdejo reivindica su coherencia política. “Yo sigo defendiendo exactamente el mismo programa con el que nos presentamos. No soy el que ha cambiado. El que ha cambiado es Vox Ceuta”. Asegura que él y Teresa López —ya fuera del grupo— son “más Vox que Redondo, Ruiz o Ana Belén Fuentes”.
Verdejo también lanzó una crítica velada al actual clima político en la Asamblea. “Ahora todo es muy tranquilo. Se reparten subvenciones, direcciones generales… Se ríen, se saludan… Vox se ha convertido en una hermanita de la caridad”, ironizó. Y concluyó: “Yo estoy para sacar la vergüenza y la basura que hay. Si Vox ya no quiere hacer eso, tendré que hacerlo en solitario”.