Baleària ya controla de forma efectiva los activos de Armas Trasmediterránea en Canarias. La operación, anunciada en agosto y ahora ejecutada en el perímetro canario, coloca a la naviera en una posición dominante en las líneas de interés público de todo el país y en los tráficos con el norte de África, incluidos los que afectan a Ceuta y Melilla.
El movimiento no es menor: el nuevo grupo suma cerca de 4.500 trabajadores y una flota que supera los 50 barcos. En volumen, la cifra conjunta supera los 8 millones de pasajeros y los 11 millones de metros lineales de carga al año, con una facturación que rebasa los 1.000 millones de euros. Un salto que consolida a Baleària como el operador de referencia en España y uno de los más potentes de Europa.
Una integración que mezcla tres historias del transporte marítimo
La absorción une tres trayectorias que han marcado el sector: Trasmediterránea (1916), Armas (1941) y Baleària (1998). El propio presidente de la naviera dianense, Adolfo Utor, insiste en que mantendrá la totalidad de las plantillas de tierra y flota, un mensaje dirigido tanto a los trabajadores como a las instituciones canarias.
Bajo la nueva marca Baleària Canarias —que convivirá temporalmente con Armas Trasmediterránea—, la empresa quiere impulsar un modelo de transporte “sostenible y confiable”, con foco en la digitalización y la mejora del servicio. Para ello, destinará 45 millones de euros en tres años a renovar y actualizar los buques incorporados.
Un mensaje que mira más allá del archipiélago
El presidente de Baleària, Adolfo Utor, subraya que la operación tiene un alcance estratégico que va más allá de Canarias. “La nueva Baleària está preparada para garantizar la eficiencia de toda la red de transporte marítimo nacional”, afirmó. Y añadió un guiño directo a territorios como Ceuta y Melilla: “Hablamos de una infraestructura esencial para la cohesión territorial y para las relaciones con Marruecos y Argelia”.
La compañía asegura que trabajará de forma coordinada con autoridades portuarias, instituciones y agentes económicos del archipiélago para asegurar una transición estable.
Falta por cerrar el Estrecho y Alborán
La operación global se estructura en tres áreas: Canarias, Estrecho y Alborán. Con el primer bloque ya ejecutado, quedan pendientes los trámites para formalizar los otros dos. Un paso clave para definir el futuro inmediato de las conexiones marítimas entre Ceuta, Algeciras y la Península, donde Baleària ya es actor principal.