Una escapada de fin de semana con camarote incluido. Esta es la propuesta de la naviera Trasmed para este verano bajo el nombre de TrasmedWeekend: una experiencia pionera en Baleares que ofrece viaje desde Valencia a Ibiza y alojamiento en el propio ferry, que permanecerá atracado durante dos días completos en el puerto de la isla.
La iniciativa, que arranca el 27 de junio y se prolongará durante catorce fines de semana consecutivos, plantea una fórmula alternativa de turismo: los pasajeros zarpan cada viernes a las 22.30 horas desde Valencia, pernoctan a bordo y disfrutan de Ibiza hasta el domingo, cuando regresan a las 13.00 horas.
Durante la estancia, el buque permanece como hotel flotante, con acceso libre para los viajeros gracias a una pulsera identificativa. Incluye desayunos, zonas comunes como bar y piscina, limpieza de cabina y atención a bordo. No habrá restaurante formal, pero sí una oferta básica de snacks y bebidas.
“Escuchamos a los pasajeros y adaptamos nuestros servicios a sus necesidades”, ha defendido Jana Peiró, directora de Pasaje y Marketing de Trasmed. La compañía subraya que el modelo está pensado tanto para quienes viajan con coche como para quienes apuestan por una movilidad más sostenible.
Como complemento, la compañía ha cerrado un acuerdo con el Ayuntamiento de Ibiza para ofrecer visitas guiadas gratuitas a Dalt Vila todos los sábados por la mañana.
Fuego cruzado con el Consell
La respuesta del Consell de Ibiza no se ha hecho esperar. Horas después de conocerse la iniciativa, la institución insular emitía un comunicado calificando de “inaceptable” la propuesta de Trasmed, a la que acusa de funcionar como un “hotel encubierto”, sin contar con las correspondientes plazas turísticas.
“El ferry ofrecerá alojamiento sin estar sujeto a la normativa del sector, generando competencia desleal a los establecimientos reglados”, lamenta el Consell, que advierte además del impacto añadido en una isla ya saturada por el turismo de temporada alta.
La institución recuerda que trabaja en la redacción del nuevo Plan de Intervención en Ámbitos Turísticos (PIAT), cuyo objetivo es precisamente reducir la presión sobre la capacidad alojativa: se prevé eliminar 9.000 plazas, en coordinación con la Federación Hotelera de las Pitiusas, y combatir el alquiler ilegal con la Oficina de Lucha contra el Intrusismo.
Ceuta, una idea nunca materializada
La propuesta de Trasmed se asemeja a una fórmula que en Ceuta se ha planteado en varias ocasiones como solución puntual ante la escasez de plazas hoteleras en grandes eventos deportivos, como la Cuna de la Legión. La posibilidad de traer un barco-hotel al puerto para reforzar la capacidad de alojamiento ha estado sobre la mesa del Gobierno local, pero nunca ha llegado a concretarse.
El ejemplo balear reabre el debate: ¿es viable replicar en Ceuta un modelo similar para absorber la demanda durante picos concretos? Mientras en Ibiza ha generado un choque frontal con las autoridades insulares, en Ceuta podría ser visto como una herramienta coyuntural.