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Entiende que todo se debió a "un fallo inexplicable"

El capitán marítimo asegura que “no hubo peligro de contaminación” en el accidente de Sam Lion

Tal y como adelantó Ceuta Actualidad, el accidente sufrido por el “bullcarrie” Sam Lion no ha producido ningún tipo de vertido de combustible al mar. Su carga, 40.000 toneladas de cemento están aseguradas y el capitán marítimo, Jesús Fernández de Lera, no ha precisado con detalle los motivos del siniestro y lo ha achacado a “un fallo inexplicable”.

El buque, de bandera liberiana, realizaba maniobras de aproximación a la zona de la Bahía Norte, aunque lo hacía muy pegado a los isleros de Santa Isabel, en la zona de Santa Catalina. Una maniobra inexplicable provocó que el barco se golpease con dos grandes rocas ubicadas en el lugar, lo que le produjo daños importantes en siete tanques de lastre. Ha sido una suerte, ya que podría haber encallado en el lugar, ha precisado el capitán marítimo.

Pese al golpe recibido, el buque siguió y quedó fondeado y fue en el momento en el que procedió al suministro de combustible por medio de una gabarra cuando los operarios se dieron cuenta que en el tanque había agua.

De seguida se puso en marcha todo el dispositivo necesario para averiguar lo que había sucedido. Los autoridad marítimas locales se reunieron con los responsables del buque, que ha ese momento no había dicho nada sobre la incidencia.

Con los trabajos realizados se comprobó la existencia de los daños que presentaba la embarcación. La intranquilidad, puesto que se hacía de noche, era conocer si se podía producir algún vertido de combustible al mar, algo que no ha sucedido en ningún momento. “No ha existido peligro de contaminación en ningún momento, ha asegurado Fernández de Lera. Pese a ello, Salvamento Marítimo desplegó un dispositivo de prevención por su algo así se podía producir.

Tras consulta con los responsables, las autoridades marítimas decidieron remolcar el San Lion hasta las instalaciones del puerto ceutí. Quedo atracado en los dos Duques de Alba instalados en la tercera alineación de Poniente. Aunque hasta Ceuta se desplazó la Luz de Mar, fueron otros remolcadores de Salvamento Marítimo los que realizaron las labores, que concluyeron cerca de las cinco de la madrugada.

La compañía propietaria del barco ha contratado los servicios de una empresa de salvamento que en estos momentos realiza una diagnóstico de las averías que presenta el buque y que será la encargada de presentar un plan de salvamento a las autoridades marítimas, así como determinar las “reparaciones de fortuna” que se pueden llevar a cabo en las instalaciones del puerto ceutí, ya que el Sam Lion no puede navegar con las averías que tiene en este momento.

IMÁGENES Y VIDEOS: DANI SERRÁN

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