Ceuta se enchufa al futuro: el barco solar Candela elige la ciudad como su primera escala

Sin gasolina, sin ruido y sin emisiones. Así navega el Candela, el innovador barco sueco que ha elegido Ceuta como primer puerto de su histórica travesía solar. Una oportunidad única para que el puerto ceutí se suba al tren —o al barco— del futuro energético

El Candela llega al puerto deportivo / C.A.
photo_camera El Candela llega al puerto deportivo / C.A.

Ceuta da este miércoles un nuevo paso en su hoja de ruta hacia la sostenibilidad. El Puerto Deportivo ha acogido la llegada del Candela, una embarcación 100% eléctrica propulsada exclusivamente por energía solar que protagoniza la primera travesía intercontinental de su tipo. La ciudad se convierte así en escala inaugural de un viaje que marca un antes y un después en el transporte marítimo.

El presidente de la Autoridad Portuaria, Juan Manuel Doncel, y el presidente de la Cámara de Comercio, Karim Bulaix, junto a Pablo Guerra, vocal de la enntidad cameral, han recibido oficialmente al CEO de Avangreen, Manuel Gómez, y a Gustav Hasselskog, fundador del astillero sueco responsable de este prototipo pionero. En el acto ha estado también presente el vocal de pleno Pablo Guerra.

El Candela procede de Sotogrande y ha elegido Ceuta como su primer puerto oficial. Más allá del valor simbólico, la parada refuerza la posición del puerto ceutí como nodo estratégico en la transformación del modelo energético marítimo. La delegación tiene previsto visitar durante la jornada la planta fotovoltaica local, con vistas a futuras colaboraciones que permitan alimentar este tipo de embarcaciones con energía generada en la propia ciudad.

Desde la Cámara de Comercio no ocultan la ambición: “Esta visita sitúa a Ceuta en el mapa de la sostenibilidad global”, han señalado sus representantes. La escala del Candela se enmarca en un trabajo conjunto entre instituciones y empresas para atraer proyectos vinculados a la economía circular y a la innovación en infraestructuras verdes.

La Autoridad Portuaria y la Cámara avanzan así en un modelo que busca diversificar la economía local sin perder de vista la vocación estratégica del puerto. Ceuta aspira a convertirse en un laboratorio vivo para la movilidad limpia en el Estrecho, un espacio donde la tecnología y la transición ecológica comienzan a hablar el mismo idioma.