El control del paso marítimo entre Europa y África está a punto de cambiar de manos. La multinacional danesa DFDS, uno de los mayores operadores navales de Europa, negocia en firme la compra de la división más rentable de Naviera Armas: la concesión del Estrecho de Gibraltar, responsable del 60% del resultado operativo de la compañía y pieza clave en la gestión del tránsito migratorio entre España y Marruecos.
La operación, según avanzó El Confidencial, se mueve en cifras cercanas a los 300 millones de euros. Se trata del negocio más valioso de la naviera canaria, que entró en crisis tras la fallida adquisición de Trasmediterránea en 2018 y terminó en manos de fondos oportunistas como JP Morgan, Barings, Cheyne y Bain Capital, tras una reestructuración judicial forzada por impagos.
La venta se produciría tras años de bloqueo corporativo. Un recurso de la banca española mantuvo paralizado el proceso durante 18 meses, al considerar que Armas no era insolvente cuando los fondos ejecutaron su toma de control. Superado ese escollo, Houlihan Lokey fue contratado para buscar comprador. Ante el escaso interés por el paquete completo, el banco de inversión optó por trocear la naviera.
La división del Estrecho es, con diferencia, el activo más codiciado. Además de su rentabilidad, es estratégica en la conexión logística y migratoria entre Europa y el norte de África. Su venta supondría un movimiento de alto impacto en el tablero marítimo del Mediterráneo occidental.
Expansión danesa
DFDS, con sede en Copenhague, cotiza en Bolsa y factura más de 4.000 millones de euros. Su flota supera los 75 ferris. No es nueva en estas aguas. En 2022, adquirió por 150 millones las operaciones de FRS Iberia y FRS Maroc, consolidando su presencia en el Estrecho con siete buques destinados a carga y pasaje.
Su interés por Marruecos no es casual. El país magrebí se ha convertido en un polo industrial para grandes fabricantes europeos, y el tráfico de carga rodada entre ambos continentes no deja de crecer. Para DFDS, consolidarse en el Estrecho es asegurar una puerta de entrada privilegiada al sur del continente.
Ventas por partes
Mientras tanto, los actuales dueños de Armas aceleran su desinversión. Además de la joya del Estrecho, han puesto en el mercado la división de Canarias, la menos rentable del grupo. Balearia y Boluda se han mostrado interesadas: la primera con experiencia en transporte de pasajeros; la segunda, con músculo logístico pero sin presencia en este tipo de rutas.
La urgencia no es menor. El próximo 30 de junio, Naviera Armas debe hacer frente a un vencimiento de casi 50 millones de euros. En 2026, los compromisos ascienden a 225 millones. Moody’s ya ha rebajado la calificación de la empresa a ‘CCC’ con perspectiva negativa, una etiqueta que en el mundo financiero equivale a bono basura.
Todo apunta a que la venta del Estrecho será solo el primer capítulo de un desguace forzoso, con múltiples actores atentos al botín.