Un domingo más, el puerto de Algeciras se convirtió en un auténtico curso de paciencia para los ceutíes. Lo que ya es rutina cada fin de semana —los retrasos a la hora de embarcar de quienes apuran su estancia en la península hasta última hora del domingo— se vio agravado en esta ocasión por un factor extra: el regreso masivo de la afición de la AD Ceuta tras el partido disputado en Cádiz.
Pasadas las ocho de la tarde comenzaron a concentrarse en la estación marítima decenas de vehículos con seguidores caballas que regresaban de animar a su equipo. A esa hora también se unieron los ceutíes que, como cada domingo, volvían a casa tras el fin de semana en la península. El resultado fue una fila de coches que, según algunos viajeros, recordaba a las imágenes típicas de la Operación Paso del Estrecho.
El embarque en el buque de las 21.00 horas hacia Ceuta se convirtió en un verdadero embudo. Retrasos, colas y la inevitable impaciencia marcaron la vuelta a casa que, sin embargo, era previsible dada la magnitud del desplazamiento de los aficionados ceutíes a Cádiz.