La delegación del Puerto de Ceuta lleva tres días moviéndose por Londres con una misión clara: recordar al sector energético internacional que, en el Estrecho, también hay un puerto dispuesto a jugar en primera división del suministro de combustibles marinos. La excusa —o la oportunidad— es la International Energy Week, la gran cita anual del Energy Institute, que hoy echa el cierre.
No es la primera vez que Ceuta aprovecha este escaparate. La agenda suele combinar reuniones con operadores y directivos del sector con visitas técnicas y encuentros con armadores y empresas vinculadas al bunkering. Londres, al fin y al cabo, sigue siendo un punto de paso obligado para quien quiera hacerse ver en la industria.
La IE Week, heredera de la antigua IP Week, ha virado en los últimos años hacia la transición energética, la descarbonización y los nuevos modelos de negocio que están redefiniendo el sector. Más de un millar de profesionales —desde ejecutivos y responsables políticos hasta ingenieros y académicos— se dan cita para hablar de resiliencia energética, riesgos en la cadena de suministro, inteligencia artificial aplicada a redes y, cómo no, del objetivo de emisiones cero que ya nadie puede esquivar.
Entre conferencias, paneles y sesiones de networking, la delegación ceutí intenta reforzar un mensaje que lleva tiempo repitiendo: Ceuta quiere consolidarse como un punto fiable y competitivo para el suministro de combustible en el Estrecho. Y para eso, además de infraestructuras, hace falta presencia, contactos y constancia.
La semana termina hoy, pero el trabajo de fondo continúa. Londres solo ha sido una parada más en una carrera que el Puerto de Ceuta quiere correr a largo plazo.