La A-7 vuelve a ser este martes un cuello de botella. Entre los kilómetros 1106 y 1116, desde San Roque hasta la entrada de Algeciras, los coches avanzan a tirones por el cierre de un carril en el acceso a la ciudad. La medida busca regular la entrada de camiones que se dirigen al Puerto de Algeciras, desbordado desde hace días, según informa Europa Sur.
El punto crítico está en el puente sobre el río Palmones, entre los kilómetros 1115,7 y 1115,9. Allí permanece clausurado uno de los carriles para evitar que el tráfico pesado termine bloqueando por completo la zona. El resultado es el esperado: circulación lenta, densa y con paciencia obligatoria para cualquiera que pase por el tramo.
Mientras tanto, el puerto continúa en una situación límite. Para este miércoles 4 de febrero se ha confirmado la cancelación total de las conexiones marítimas, tanto de pasajeros como de mercancías. Siguen suspendidas las rutas Algeciras–Ceuta, Algeciras–Tánger Med y Tarifa–Tánger Ciudad, lo que ha disparado la acumulación de camiones en los accesos y en el entorno portuario.
El Puerto de Algeciras ha señalado que el último barco hacia Ceuta este martes será el Pasión per Formentera, de Baleària, a las 22.30 horas.
Ante este panorama, las autoridades piden a los transportistas que no se dirijan al puerto hasta nuevo aviso. También recomiendan al resto de conductores evitar este tramo de la A-7, buscar rutas alternativas y extremar la precaución en una jornada marcada por la inestabilidad meteorológica en todo el Campo de Gibraltar.