Temporal en el Estrecho

Una veintena de barcos esperan a que mejoren las condiciones del mar para entrar en el Puerto de Ceuta

Una veintena de barcos forman una ciudad flotante frente a las costas de Ceuta por el cierre del puerto, mientras miles de camiones se acumulan en Algeciras a la espera de que el temporal permita retomar los enlaces

 

Captura de VesselFinder
photo_camera Captura de VesselFinder

El temporal que lleva días golpeando el Estrecho no sólo está dejando las típicas secuelas —inundaciones puntuales, árboles vencidos por el viento, fragmentos de fachadas desprendidos—. También ha paralizado por completo la conexión marítima entre Ceuta y la Península. Ni barcos ni helicópteros: todo está en pausa.

En el puerto ceutí, más de una veintena de buques aguardan a que el mar dé una tregua. Permanecen frente a la costa, alineados como si formaran una segunda ciudad flotante. Pero mientras siga activo el aviso naranja por fenómenos costeros, nadie se mueve. Y cuando llegue el momento de entrar, tampoco será inmediato: muchos necesitan al práctico para maniobrar y el puerto de Ceuta, pequeño y limitado, obliga a hacer cola.

De momento, sólo un barco ha logrado permiso de fondeo: el New Victory, que necesitaba repostar con urgencia. El resto —como el Ursula Essberger o el Greetje— continúa a la espera, pendiente de que el viento afloje y el oleaje permita acercarse sin riesgo.

Al otro lado del Estrecho, el Puerto de Algeciras vive su propio atasco. Allí, además de los barcos que están a resguardo en la Bahía, unos 3.000 camiones aguardan para cruzar hacia Ceuta o Tánger. La escena es la misma: motores apagados, conductores mirando al cielo y una sensación compartida de que, por ahora, manda el temporal.