La explanada del embolsamiento de Loma Colmenar volverá a acoger la Musal-la con motivo del Eid Al-Adha. Así lo ha confirmado el delegado en Ceuta de la Comisión Islámica, Hamido Mohamed, quien ha valorado positivamente la experiencia del rezo colectivo de final de Ramadán, celebrado en este mismo lugar.
Mohamed ha señalado que la ubicación fue un acierto y que, salvo una ampliación del espacio destinado al rezo —limitado el pasado mes por la zona de sombra del embolsamiento— no se prevén grandes cambios para la Pascua del Sacrificio de este año.
En cuanto a la celebración del sacrificio religioso, Mohamed ha asegurado que Ceuta no enfrenta problemas de abastecimiento de ganado, a diferencia de Marruecos. Sí se está trabajando, no obstante, en alcanzar un acuerdo con los ganaderos locales para fijar un precio razonable para los corderos.
En la última reunión mantenida entre los representantes de la Comisión Islámica y los ganaderos, se les trasladó la sugerencia de “moderar” los precios. El próximo encuentro, previsto para el día 13 de abril, podría ser clave para cerrar un precio medio entre los 280 y 300 euros por cabeza de ganado. Una cifra sensiblemente inferior a la del año pasado, cuando el precio osciló entre los 300 y 400 euros.
“Hay voluntad de ayudar por parte del sector”, ha reconocido Mohamed, que confía en lograr un acuerdo que alivie el bolsillo de las familias ceutíes.
Respecto a los mataderos móviles habilitados para el sacrificio, no habrá cambios este año. Se mantendrán los cinco puntos habituales: Ferrocarril, Pozo Rayo, Loma Colmenar, Príncipe Alfonso y Miramar. Según datos de la Comisión, en 2023 se sacrificaron en estas instalaciones cerca de mil corderos, con un incremento notable especialmente en Miramar. Sólo en Pozo Rayo se mantuvieron cifras similares a años anteriores.
La posibilidad de ampliar el número de mataderos móviles no se descarta, pero sería una cuestión a estudiar de cara a 2026. “Dependerá de las necesidades de cada barriada”, ha indicado Mohamed.
En la edición de 2024, las instalaciones contaron con algunas mejoras destinadas a hacer más llevadera la espera, como zonas de sombra, refrigerios y botellas de agua cortesía del Gobierno local. El objetivo: facilitar la participación de las familias y hacer de este momento una experiencia más agradable y comunitaria.