El Simpecado de la Hermandad del Rocío de Ceuta ya está en la Aldea para participar en el Rosario Extraordinario, convocado con motivo del Año Jubilar y en oración por el descanso eterno del Papa Francisco.
La ceremonia arrancará con la procesión de todos los simpecados, que desfilarán por orden de antigüedad para formar el cortejo del Rosario Jubilar. Cada insignia pasará de manera ininterrumpida por el interior de la Ermita, accediendo por la puerta principal y saliendo por la lateral, en un gesto de respeto y devoción a la Blanca Paloma. El recorrido evocará el antiguo Rosario que se celebraba el Domingo de Pentecostés por las calles del Rocío.
En esta cita histórica participarán tanto las hermandades filiales como las agregadas y de culto. Los simpecados accederán en parejas al Santuario en orden inverso de antigüedad. A su salida, el cortejo seguirá el itinerario tradicional de la Virgen en su procesión del Lunes de Pentecostés: desde el Santuario hasta El Acebuchal, para girar hacia El Real y continuar por la calle Camaristas (antigua “La Romería”), Plaza Doñana, calle Almonte y calle Moguer, regresando finalmente al Santuario.
Una vez allí, cada Simpecado, acompañado únicamente por dos miembros de su Junta de Gobierno, volverá a ingresar en la Ermita. El resto de los acompañantes permanecerán en los lugares asignados a cada hermandad. Cuando todos los Simpecados estén reunidos en el templo, se rezará una solemne Salve como colofón, tal como ha indicado el Hermano Mayor de la Hermandad del Rocío de Ceuta, José María Sánchez.
Siguiendo el protocolo establecido tras el fallecimiento del Papa Francisco, los asistentes vestirán traje oscuro y corbata sobria en el caso de los caballeros, y traje oscuro para las féminas, como muestra de respeto.
