El Obispado de Cádiz y Ceuta ha emitido este lunes un comunicado tras la publicación en El País de una información que revela la apertura de una investigación del Vaticano por presuntos abusos sexuales contra el obispo Rafael Zornoza Boy, de 76 años. En la nota, la diócesis niega de manera tajante las acusaciones, que califica de “muy graves y además falsas”, y expresa su “plena confianza en la justicia” canónica.
El comunicado precisa que el caso fue introducido la pasada semana en el tribunal de la Rota de la Nunciatura Apostólica en España, y asegura que el Obispado colaborará con la investigación “en todo lo que sea requerido”. En el mismo texto, la institución eclesiástica recuerda “el respeto a la presunción de inocencia que asiste a todas las personas” y anuncia que monseñor Zornoza ha decidido suspender temporalmente su agenda para facilitar el desarrollo del proceso y continuar el tratamiento médico que recibe por un cáncer agresivo.
La diócesis ha señalado asimismo que no realizará nuevas declaraciones hasta que el tribunal eclesiástico emita una decisión definitiva sobre el caso.
Los hechos, según informa El País
Según la información adelantada por El País, el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, organismo del Vaticano encargado de las causas por pederastia, ha abierto una investigación contra Zornoza por presuntos abusos. Los hechos se remontan, según este testimonio, a 1994, cuando Zornoza tenía 45 años y dirigía el seminario mayor de la diócesis de Getafe y la víctima empezó a acudir allí los fines de semana.
Se acusa al actual obispo de Cádiz de haber abusado de él de los 14 a los 21 años. El País incluye fragmentos de este testimonio: “Era por las noches cuando venía a la habitación y sufría los abusos. Se metía en mi cama, me acariciaba y besaba. Por las mañanas también me despertaba del mismo modo. En esos momentos nunca le dije nada, la parálisis me controlaba”, detalla. Además, narra que le manipulaba y culpabilizaba: “Me dijo que ‘mi herida’ (así se refería a mi homosexualidad) no me dejaba ver las cosas y que confiara en él”.
Se trataría, de acuerdo con El País, de la primera ocasión en la que se conoce públicamente en España una investigación canónica de este tipo contra un obispo en activo.
De momento, el procedimiento se encuentra en fase de instrucción y el tribunal eclesiástico español deberá recabar testimonios y documentación antes de remitir sus conclusiones a Roma, donde el Vaticano decidirá si procede o no la apertura de un proceso formal.