La Hermandad de la Flagelación culmina el triduo a María Santísima de la Caridad con un emotivo Rosario de Antorchas y prepara el pregón y la procesión extraordinaria del centenario.
La Hermandad de la Flagelación está viviendo días intensos de oración y emoción con el triduo en honor a María Santísima de la Caridad. Desde el jueves, hermanos y devotos se han dado cita en el Oratorio para acompañar a su Madre, en un ambiente de recogimiento que ha ido creciendo hasta llegar a este sábado con el Rosario de Antorchas.
Rosario de Antorchas: fe compartida en las calles de Ceuta
A las nueve de la noche, la Virgen salió a la calle portada por sus costaleros, arropada por la luz de cientos de velas y el silencio emocionado de quienes la acompañaban. Fue un momento de fe sencilla y compartida, en el que Ceuta volvió a demostrar el cariño y el respeto que despierta la Caridad.
El triduo concluirá este domingo con la Función Solemne y el tradicional besamano, un acto esperado por los fieles para demostrar su fe a María Santísima de la Caridad.
Un año de centenario para la Hermandad
Pero estos cultos son solo el inicio de un año especial: la hermandad celebra su centenario. Cien años de historia, de procesiones y de fe transmitida de generación en generación.
El próximo fin de semana se celebrará el pregón y la procesión extraordinaria del centenario, que permitirá recuperar calles históricas y rendir homenaje a la Patrona. Una cita que la hermandad prepara con emoción, como un regalo a la ciudad.
La devoción a la Caridad, más viva que nunca
Este triduo, con el Rosario de Antorchas como muestra más clara, ha dejado una certeza: la devoción a la Caridad está viva en Ceuta y seguirá marcando el pulso de la hermandad en este año tan especial.