En primer lugar, quiero agradecer la oportunidad que me ofrece este medio de poder expresar a todos los ceutíes, en nombre de la Comandancia General de Ceuta y en el mío propio, nuestros mejores deseos para el año que iniciamos.
La Comandancia General, en este año 2025 que iniciamos, seguirá estando dispuesta a servir, con total disponibilidad, a Ceuta y a sus habitantes, con el mismo orgullo, honor y tesón de siempre, ya que todos los que la componemos nos sentimos especialmente comprometidos y vinculados con esta excepcional y singular tierra.
El año que dejamos atrás, ha sido un año intenso en el que las unidades de la Comandancia General de Ceuta han seguido cumpliendo la misión que se nos encomienda, además de mejorar su preparación con la finalidad de estar disponibles para ser activadas en cualquier momento y lugar; así, la Comandancia y el personal que la compone, como otra guarnición más de nuestro Ejército, también ha participado en las operaciones en el exterior según los compromisos adquiridos por la Nación.
En estas actividades tan exigentes, con mucha tristeza, hemos tenido que lamentar la pérdida de alguno de los nuestros. Sólo nos queda mantener viva su memoria y la voluntad de querer estar siempre junto a sus familiares y seres queridos, brindándoles nuestro aliento y cariño para que puedan superar, en la medida de lo posible, estos dificilísimos momentos.
Desde lo ya alcanzado, y sobre la sólida base de nuestros valores y virtudes militares, afrontaremos nuevos retos en el 2025. Nuevos retos que nos proyectarán a zonas de operaciones en las que España desarrolla sus misiones en el exterior bajo el paraguas de las principales organizaciones internacionales; nos trasladarán a campos de maniobras y tiro de la península, en los que realizaremos nuestros principales ejercicios de instrucción y adiestramiento; y nos mantendremos firmes en nuestras actividades operativas y de preparación en nuestra Ciudad, haciendo presencia y vigilando el territorio y utilizando las instalaciones e infraestructuras de nuestros acuartelamientos, en los que a diario se forman nuestros soldados profesionales.
En definitiva, lo que siempre hacemos, y seguiremos haciendo, con el objetivo principal de servir a nuestros conciudadanos, de quienes recibimos constantemente numerosas muestras de afecto. Muestras que agradecemos enormemente y que nos sirven de acicate para seguir superándonos y elevar, aún más si cabe, nuestro grado de compromiso con esta sociedad a la que servimos con pasión y convicción.