El Estado moderno se sostiene sobre una base moral inexistente. Toda su legitimidad es aparente. Cada impuesto directo constituye un acto de robo organizado, un crimen abyecto que viola la propiedad individual y la libertad humana.
1. Crítica a los impuestos
Impuesto de sucesiones: robar tu dinero que pertenece solo a ti; debe quedarse en quien tú decidas.
Impuesto sobre donaciones: significa que no te consideran dueño de tu dinero para dar a un tercero; eres esclavo a tiempo parcial.
Impuesto de patrimonio: te roban simplemente por triunfar; es el pecado capital de la envidia.
IBI: “págueme por su propia casa”; cobra por algo que ya es tu propiedad.
IRPF: “trabajé usted para mí porque lo digo yo”; impuesto sobre tu trabajo y tu vida.
Impuesto de circulación: “págueme por usar la carretera que hice con su dinero”; doble imposición sobre bienes públicos que ya financiamos.
Impuesto sobre loterías: ya te cobré en la recaudación social, ahora también sobre tu premio; injusticia doble.
Cada uno de estos tributos es un acto de fuerza inmoral, y quienes los aplican —ya sea la Administración española o cualquier Estado moderno— son criminales bajo cualquier estándar ético.
2. Funcionamiento de la Agencia Tributaria
El funcionamiento de la Agencia Tributaria en España, con su persecución activa de contribuyentes para que los funcionarios reciban bonificaciones, sería considerado delito en Estados Unidos. Este mecanismo demuestra que la recaudación no es por justicia ni bien común, sino coerción y lucro institucionalizado.
3. Impuestos indirectos y elección voluntaria
Solo los impuestos indirectos elegidos por el contribuyente son moralmente aceptables: tú decides dónde gastar tu dinero.
Ejemplo: IVA sobre un coche o una guitarra es legítimo si lo eliges.
No deben tributar bienes esenciales, porque hacerlo es inmoral:
- Agua y luz
- Alimentos básicos
- Medicamentos
- Productos de higiene femenina
- Productos para bebés
Forzar impuestos sobre necesidades vitales es explotación y robo sobre derechos fundamentales.
4. Pensamiento filosófico sobre libertad, propiedad y moralidad
Aristóteles: la virtud se realiza en la autarquía del individuo; la imposición sobre la propiedad destruye la libertad ética.
Descartes: la soberanía de la razón individual no puede ser violada; someter al individuo a tributos coercitivos es inmoral.
Ayn Rand: la propiedad es extensión de la vida del individuo; robar por imposición estatal es asesinato económico.
Kant: la moralidad exige respetar a cada persona como fin en sí misma, no como medio; los impuestos coercitivos la tratan como medio para financiar al Estado.
Tocqueville: la centralización estatal erosiona la libertad de los ciudadanos.
Popper: el poder estatal debe tener límites; la coerción fiscal directa puede derivar en tiranía.
5. Ética religiosa
Como enseñó Jesús a Mateo, existen dos lecciones fundamentales sobre impuestos y moralidad:
- Jesús y el César: cuando dijo “Dad a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César”, no legitimaba pagar impuestos al César. Su enseñanza indica que no se debe trabajar ni servir al César; la moralidad y la ética propias —incluido tu trabajo— deben estar únicamente al servicio de Dios. La moneda del César se entrega solo como símbolo, para no aceptar su autoridad sobre nuestra vida ni nuestra propiedad.
- Jesús y Mateo: prohibió a Mateo recaudar impuestos, porque apropiarse del esfuerzo de otro mediante coacción coercitiva es inmoral y pecado. Toda actividad de recaudación forzada constituye pecado, y servir a autoridades humanas que justifican su fuerza con leyes injustas es éticamente inaceptable.
Conclusión
Desde el Think Tank Hispania 1188, como Paleolibertarios Cartesianos y Anarcoliberales Aristotélicos, nuestra propiedad es nuestra, nuestra vida es solo nuestra, y ningún Estado tiene derecho a arrebatarnos lo que ganamos o hemos decidido dar.