Cartas al director

El dolor de un adiós sin despedida a Kaira

Una despedida sin cuerpo, sin lugar, sin consuelo. El dolor de perder a Kaira se convierte en un grito ciudadano por el respeto que merecen nuestros compañeros animales. La carta remitida por el Movimiento Ciudadano para la Dignidad Animal, firmada por Isaac y Lucía

El dolor de un adiós sin despedida a Kaira
photo_camera Carta abierta por Kaira: piden crematorio para despedidas dignas en Ceuta

 Isaac y Lucía firman una carta que conmueve y reclama al gobierno local un crematorio para despedidas dignas.

Nunca pensamos que llegaría este día en el que escribiríamos esta carta, hoy toca decirte adiós, aunque en realidad no sabemos cómo hacerlo.

Nos enseñaste lo que es la lealtad sin condiciones, el cariño que no pide nada a cambio y la alegría en los momentos más simples.

Al dolor inmenso de tu partida tuvimos que soportar además el tener que dejarte en esa clínica envuelta en tu manta, la misma que tantas veces te abrigó y que olía a ti. Al cerrar la puerta supimos que no volveríamos a verte, que tu cuerpo ya no estaría donde pudiéramos cuidarlo, saber que no tendremos un lugar donde ir a visitarte nos rompe el corazón en mil pedazos.

Ahora la casa se siente vacía, nos duele no escuchar tus pasos y no ver tu mirada. No te llevaste solo tus juguetes o tu manta… te llevaste contigo una parte de nosotros.

Gracias por cada instante, por cada abrazo, por cada momento en el que nos hiciste sentir queridos. Nunca dejarás de vivir en nuestros corazones, porque el amor que nos dimos no se acaba con una despedida por injusta que sea.

Y mientras escribo estas palabras, pienso que nadie más debería pasar por este dolor. Ninguna familia debería despedir a su ser querido sin la posibilidad de darle un final digno. Por eso, pido al Gobierno de nuestra ciudad que escuche la voz de un pueblo que pide a gritos la necesidad imperiosa de la creación de un crematorio donde poder despediros con el respeto que todos merecéis.

Se muy feliz allá donde estés.
Descansa, mi querida Kaira.