El Movimiento Estudiantil Ceutí denuncia públicamente el grave estado de precariedad en el que se encuentran numerosos colegios e institutos de Ceuta, una situación que se ha visto agravada tras las recientes borrascas y episodios de lluvias intensas registrados en la ciudad.
Las precipitaciones y el temporal han vuelto a poner de manifiesto problemas estructurales que llevan años sin resolverse: filtraciones de agua, humedades, desprendimientos, deterioro de techos y paredes, patios inutilizables y aulas en condiciones inadecuadas para la docencia. Estas circunstancias afectan directamente al normal desarrollo de las clases y a la seguridad del alumnado y del personal educativo.
No se trata de hechos aislados ni excepcionales. Cada episodio meteorológico adverso evidencia la falta de mantenimiento, inversión y planificación en los centros educativos de Ceuta, obligando a estudiantes y docentes a convivir con instalaciones que no reúnen las condiciones mínimas de dignidad.
Fundamento legal
Esta situación vulnera el artículo 27 de la Constitución Española, que garantiza el derecho a una educación de calidad y obliga a los poderes públicos a asegurar las condiciones necesarias para su ejercicio efectivo.
Asimismo, incumple lo establecido en la Ley Orgánica 2/2006, de Educación (LOE), modificada por la LOMLOE, que establece que las administraciones educativas deben garantizar que los centros cuenten con instalaciones seguras, adecuadas, accesibles y correctamente conservadas.
La persistencia de estas deficiencias supone además una vulneración del principio de igualdad, ya que el alumnado ceutí no puede seguir soportando unas condiciones educativas claramente inferiores a las de otros territorios del Estado.
Exigencias
Desde el Movimiento Estudiantil Ceutí exigimos:
Actuaciones urgentes en los centros afectados por las borrascas.
Un plan estructural de rehabilitación y mantenimiento, no soluciones temporales.
Transparencia sobre el estado real de los centros educativos.
Que la educación en Ceuta sea tratada como una prioridad inmediata, y no como un asunto secundario.
Las borrascas no son el problema, el problema es la dejadez institucional.
La educación en Ceuta no puede seguir resistiendo temporales en edificios que ya estaban deteriorados.
Estudiar en condiciones dignas es un derecho, no una concesión.