Los ceutíes tienen una nueva cita con Palestina. La Plataforma Ceuta con Palestina ha convocado una gran manifestación para el jueves 25 de abril, con la mirada puesta en Gaza, en la masacre, en el dolor que no cesa. El punto de partida será la barriada Príncipe Alfonso, a las 17:00 horas, y el destino final, el Palacio Autonómico, donde se exigirán responsabilidades a quienes representan a la ciudadanía.
El recorrido no es solo físico, es simbólico. De uno de los barrios con mayor carga social y humana de Ceuta hasta el corazón de las instituciones locales. El mensaje es claro: "Ceuta no se calla".
La Plataforma hace un llamamiento a toda la sociedad civil, asociaciones, colectivos y personas comprometidas con los derechos humanos para que se sumen a una marcha que pretende ser "un clamor por la libertad y la vida".
Reivindicaciones claras: alto el fuego y acción institucional
La movilización se articula en torno a una serie de demandas contundentes: el alto el fuego inmediato en Gaza, el fin del apartheid y del genocidio al que está siendo sometido el pueblo palestino, y el respeto a las resoluciones internacionales que reconocen sus derechos legítimos.
Especial atención recibe el bloqueo de los 100.000 euros de ayuda humanitaria comprometidos por el Gobierno de la Ciudad. Una cantidad anunciada hace más de un año y que, a día de hoy, sigue sin llegar a su destino. "Los compromisos políticos no pueden quedar atrapados en la indiferencia burocrática", denuncia la Plataforma, que exige su desbloqueo inmediato para aliviar la situación extrema que atraviesa la población gazatí.
Además, se pide a las instituciones locales y nacionales que rompan relaciones con el régimen de ocupación israelí y que actúen con contundencia en la escena internacional para que se garantice una salida justa al conflicto.
"La masacre debe parar"
"El 25 de abril, Ceuta volverá a demostrar que está del lado de la dignidad", concluye la Plataforma. La marcha pretende convertirse en una muestra palpable del compromiso de la ciudadanía ceutí con las causas que trascienden fronteras. En cada paso, una exigencia: que la masacre pare, que Palestina no siga sola, que la voz de Ceuta resuene donde se intenta imponer el silencio.