La Asamblea de Ceuta ha celebrado este martes un Pleno Extraordinario con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
El presidente del Gobierno local, Juan Vivas, abrió la sesión con un mensaje claro: “Ojalá llegue el día en que no tengamos que reclamar lo que debería ser lo lógico: vivir sin violencia”.
Un año más, el Grupo Parlamentario Vox decidió no participar en el acto.
Un manifiesto contra la violencia machista
Durante el pleno se leyó un manifiesto que recordó que cada víctima es “una historia interrumpida” y que la violencia de género sigue siendo un desafío prioritario en 2025. El texto insistió en que los avances legales y las campañas de sensibilización solo tienen sentido si se sostienen en el compromiso ciudadano.
El manifiesto puso el foco en las nuevas formas de violencia, como el acoso digital o el control a través de dispositivos, y subrayó la importancia de la educación en igualdad: enseñar que “el amor no duele” y que “el silencio nunca protege”.
La sociedad, pieza clave
El documento también apeló a la implicación de la ciudadanía: denunciar, acompañar, escuchar y actuar. Frente a discursos negacionistas, se reafirmó la necesidad de mantener firme el compromiso colectivo con la igualdad y con una sociedad libre de miedo.
“Detrás de cada cifra hay un rostro, una historia, una vida interrumpida”, recordó la lectura, que pidió no acostumbrarse al dolor ni al silencio.
Compromiso desde Ceuta
La Asamblea cerró el pleno reiterando su apoyo a las víctimas y su voluntad de seguir impulsando políticas de prevención y protección. El mensaje final fue claro: la lucha contra la violencia machista no es una opción, sino una obligación moral y democrática.
“Lo lograremos caminando juntos: mujeres y hombres, instituciones y ciudadanía”, concluyó la lectura del manifiesto.