El Centro Penitenciario Fuerte Mendizábal ha vuelto a convertirse en escenario de talento y superación con la celebración de la segunda edición del Got Talent, un certamen que combina arte, convivencia y transformación personal. La semana concluyó con un acto lúdico entre profesionales y población interna, poniendo el broche a una iniciativa que ha crecido en participación e impacto.
Más de 100 internos e internas se subieron al escenario para compartir su talento en distintas disciplinas —música, poesía, danza, interpretación o humor— en un espectáculo que fue mucho más que una exhibición artística.
El proyecto ha sido posible gracias al trabajo conjunto del personal de vigilancia y del área de tratamiento, una colaboración que ha demostrado que seguridad y humanidad pueden convivir en un mismo espacio. “El escenario se convirtió en un símbolo de lo que puede lograrse cuando se confía en las personas y se les ofrece la oportunidad de expresarse y creer en sí mismas”, destacan desde la organización.