Las Casas regionales de Ceuta darán este año un paso que llevaban tiempo mereciendo: estarán, por primera vez de forma oficial, en FITUR 2026. No como invitadas de compromiso, sino como parte activa del stand de Ceuta, que volverá a instalarse en el pabellón 7 de IFEMA entre el 21 y el 25 de enero.
El estreno tendrá su momento fuerte el miércoles 21 a las 12:00 horas, cuando las Casas regionales tomen el escenario para mostrar, sin filtros ni artificios, el trabajo que llevan años haciendo lejos de la ciudad: mantener viva la identidad ceutí allí donde están.
Embajadores con nombre y rostro
Aunque la organización del stand recae en Servicios Turísticos, la Consejería de Educación, Cultura, Deporte y Juventud ha querido dar un paso más y reunir en Madrid a los máximos responsables de las Casas regionales. Llegarán como “Embajadores de Ceuta”, un título que, más que un gesto, reconoce lo que ya son en la práctica: voces que hablan de la ciudad cuando la ciudad no está presente.
La consejera Pilar Orozco ha convocado un encuentro en FITUR para poner orden, actualizar compromisos y avanzar hacia la firma de los nuevos convenios de colaboración con la Ciudad Autónoma. Una reunión que, más allá del protocolo, servirá para que todos remen en la misma dirección en un año que se presenta clave.
Un stand que mira al futuro
Ceuta llega a esta edición con un enfoque claro: sostenibilidad e innovación. Después de un 2025 marcado por la temática mitológica, la ciudad quiere mostrar una imagen más pegada al presente y a lo que viene. Y en ese relato, las Casas regionales encajan como pieza natural.
Su papel como “Embajadoras Culturales” se verá reforzado en FITUR. Participarán en mesas de trabajo, asistirán a presentaciones de proyectos y estarán presentes en recepciones y actividades promocionales. También habrá espacio para la gastronomía, con presencia en los show cooking que cada año atraen a cientos de visitantes.
Tejiendo puentes desde Madrid
Además de su participación en el stand, los directivos de las Casas regionales aprovecharán el viaje para recorrer los pabellones donde se ubican las ciudades que las acogen. La idea es sencilla: estrechar lazos, abrir puertas y explorar posibles colaboraciones que beneficien tanto a Ceuta como a las comunidades donde residen miles de ceutíes.
Será una especie de “gira institucional exprés” que busca reforzar vínculos y recordar que Ceuta también se construye desde fuera, desde quienes mantienen la ciudad en la memoria y en la agenda cultural de otros territorios.