La soledad no deseada tiene rostro, voz y en muchas ocasiones edad. Es uno de los grandes desafíos sociales de nuestro tiempo y afecta especialmente a las personas mayores. Para hacerle frente, Cruz Roja Española puso en marcha en 2023 el proyecto 'Voces en Red', en colaboración con la Fundación Amancio Ortega, con el objetivo de crear conexiones, reforzar vínculos comunitarios y acercar la tecnología a quienes más lo necesitan.
En Ceuta, 79 personas mayores ya se benefician de este dispositivo de acompañamiento, y está previsto que el número aumente hasta los 156 usuarios en total. Desde su implantación, se han llevado a cabo 725 actividades, 38 de ellas en formato grupal, que van desde desayunos saludables y salidas culturales al cine, museos o al Parque Marítimo del Mediterráneo, hasta visitas a las cabañas rurales.
Todo ello es posible gracias a la labor de 29 personas voluntarias, que no solo ayudan a las personas mayores a familiarizarse con los asistentes de voz, sino que actúan como referentes de escucha, compañía y apoyo emocional. Su papel ha sido clave para que la tecnología no se perciba como una barrera, sino como una herramienta útil y cercana.
'Voces en Red' aúna tecnología humanitaria y voluntariado como pilares del proyecto. A través de asistentes de voz inteligentes, fáciles de usar mediante comandos orales, los mayores pueden realizar videollamadas, escuchar música, acceder a juegos, consultar curiosidades y mantenerse conectados con sus familias y amistades. El objetivo: reducir el aislamiento y favorecer su participación activa en la sociedad.
A nivel nacional, la iniciativa ha llegado ya a cerca de 13.000 personas mayores, el 83% mujeres, gracias a la implicación de 2.400 voluntarios y la realización de más de 134.000 actividades. El reto ahora es ambicioso: alcanzar a 26.000 mayores en toda España mediante 20.000 dispositivos de voz.
Con 'Voces en Red', Cruz Roja y la Fundación Amancio Ortega reafirman su compromiso con el bienestar, la inclusión digital y la dignidad de las personas mayores, demostrando que una red de voces puede ser también una red de afectos, compañía y comunidad.