Sociedad

Rechazada de un piso de alquiler en Málaga

El "castigo" de una universitaria ceutí por apellidarse Ahmed y vivir en El Príncipe

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photo_camera El primer tuit de Lamia contando lo sucedido (TWITTER)

Lamia Ahmed ha sido rechazada de un piso de alquiler en Málaga por tener un apellido musulmán y vivir en esa barriada de Ceuta. 

Lamia Ahmed es una joven ceutí que a su corta edad ha sufrido el racismo y la discriminación en sus propias carnes. La historia de esta joven se ha conocido a través de las redes sociales. Lamia narraba en Twitter lo mal que se sentía por haber sido rechazada de un piso de alquiler en Málaga sólo por apellidarse Ahmed y vivir en El Príncipe. "Bueno os voy a contar lo que me ha pasado porque estoy a punto de llorar y necesito sacarlo por algún lado. Estos días he estado buscando piso en Málaga, encontré a unas chicas que buscaban un compañera, hablé con ellas y me pareció todo genial así que les dije que me quedaba...", así empieza Lamia a contar lo sucedido.

Todo estaba bien hasta que una de las compañeras con la que iba a compartir piso la llama para decirle que la casera no la quiere por su apellido y porque vive en El Príncipe, en Ceuta. "Hoy me escribe una de las chicas que estaban en el piso para decirme que la casera al ver mi apellido, que es Ahmed Ahmed, se quedó chocada. Luego la cosa empeoró cuando vio de donde venía barrio Príncipe Alfonso, en Ceuta".

Lamia lamenta en su Twitter que esta mujer no le ha dado la oportunidad de hablar con ella, que la ha juzgado sin conocerla. "Me ha juzgado porque vengo de un barrio donde hay mucha delincuencia, cuando llevo toda mi vida estudiando para salir de ahí y no seguir el camino de la "delincuencia". Después se quejarán todo el mundo de que no ha inclusión social por nuestra parte. Me parece tan asqueroso todo". 

Lamia no consigue entender este rechazo cuando ella siempre ha sido estudiosa y su familia no tiene antecedentes penales. "A todo esto añado que soy una chica que siempre ha aprobado, dedicada a sus estudios y que no tiene ningún antecedente penal, y nadie de su familia tiene ninguno y ningún problema con la justicia. Mi padre es un humilde taxista que trabaja día a día para sacarme adelante. No merezco que NADIE me llame delincuente". 

Lamia escribe un último tuit defendiendo el que ha sido su barrio. "En mi barrio nunca cerrarían las puertas a nadie. Sabemos lo duro que es que te juzguen, sabemos lo que nos ha costado luchar por lo que tenemos y seguimos luchando. Y que vivan todas las personas que vienen de un barrio pobre y marginado que ha tenido que luchar el doble". 

Sin quererlo, sólo expresando sus sentimientos, el twitter de Lamia ya ha alcanzado más de 12.500 'Me gusta' y cerca de 9.000 retuits. 

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