La Ciudad Autónoma de Ceuta ha dado un paso histórico en la protección de la infancia con la inauguración, este martes 29 de julio a las 12.30 horas, del primer centro integral basado en el modelo Barnahus en España. La instalación, gestionada por la Fundación Márgenes y Vínculos, está orientada a la atención de niños, niñas y adolescentes que han sido víctimas de violencia sexual y otras formas de maltrato, en un entorno especializado, multidisciplinar y alejado de los espacios judiciales tradicionales.
A la inauguración asistieron autoridades locales y representantes institucionales, entre ellos el consejero de Presidencia, Alberto Gaitán, quien destacó el trabajo desarrollado por la Fundación en colaboración con el equipo de protección a la infancia de la ciudad.
"Es un trabajo importantísimo, porque están tratando con menores víctimas de violencia sexual. Lo hacen con programas que tienen un reconocimiento internacional, dentro del modelo Barnahus, lo que en países del norte de Europa se conoce como 'la casa de los niños'", subrayó Gaitán. "Este centro cuenta con equipos multidisciplinares que trabajan desde lo psicológico, lo social y lo jurídico, en unas instalaciones amigables y adaptadas a la infancia, para evitar que el menor tenga que pasar por espacios judiciales hostiles o revivir el trauma", añadió.
Por su parte, el presidente de la Fundación Márgenes y Vínculos, Francisco Mena, puso en valor el recorrido realizado hasta alcanzar este logro. “Hoy estamos en el culmen de un compromiso que comenzó hace casi tres años. En aquel momento firmamos un convenio sin dotación presupuestaria, basado en la voluntad de avanzar en la protección de los menores frente a todo tipo de violencia: sexual, familiar, de género...”, explicó. “Este espacio no solo es bonito por fuera, sino por lo que ofrece dentro: un equipo profesional altamente cualificado que pone al menor en el centro del proceso”, afirmó.
El centro inaugurado ya ha comenzado a prestar atención a menores, de hecho, según confirmaron las profesionales del servicio, actualmente se está interviniendo en 24 casos. El equipo está compuesto por dos psicólogas, una trabajadora social y un asesor jurídico, y también se llevan a cabo programas de prevención en centros educativos.
“El objetivo no es solo evaluar si ha existido violencia, sino evitar la victimización secundaria, que muchas veces puede generar más daño que la propia agresión. Aquí los menores declaran una sola vez, en un entorno seguro, y esa declaración grabada sirve para todo el proceso judicial”, detalló Mena.
¿Qué es el modelo Barnahus?
El modelo Barnahus (Casa de los Niños) es una estrategia de atención integral y coordinada a menores víctimas de violencia, desarrollada inicialmente en los países nórdicos y adoptada por la Unión Europea como estándar de intervención. Su finalidad es garantizar que los menores que sufren cualquier tipo de abuso reciban una atención digna, especializada y en un entorno libre de revictimización.
A diferencia de otros sistemas, el modelo Barnahus centraliza en un mismo espacio la intervención de profesionales de los ámbitos psicológico, social, jurídico y sanitario, evitando que el menor deba pasar por múltiples dependencias judiciales o médicas. Las entrevistas se realizan en espacios adaptados a la infancia, se graban en vídeo y tienen validez legal, reduciendo así el impacto emocional del proceso judicial.
El centro inaugurado en Ceuta cumple con los estándares europeos: ofrece salas de terapia infantil y juvenil, una sala de reuniones interdepartamental, espacios de trabajo técnico y zonas de espera adecuadas. Además, se ha cuidado cada detalle, desde los colores de las paredes hasta los elementos decorativos, para que los menores se sientan en un entorno de confianza y seguridad.
Gracias a esta implementación, Ceuta se sitúa a la vanguardia de la atención a la infancia en España, sirviendo como referente para otras comunidades autónomas que avanzan hacia este modelo.
La iniciativa, financiada por la Consejería de Presidencia y Gobernación, responde a las exigencias establecidas por la Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia (LOPIVI), y da respuesta a una necesidad histórica de la ciudad en materia de atención a menores víctimas de violencia.