La instalación de barras provisionales en la vía pública en Ceuta con motivo de las celebraciones del 24 y 31 de diciembre generó confusión entre los establecimientos hosteleros durante la primera jornada. Varios locales se vieron obligados a renunciar a montar barra el día 24, pese a haber seguido el procedimiento indicado en la guía remitida por la Cámara de Comercio, Fomento y Turismo.
La iniciativa pretendía dinamizar el comercio y la hostelería en fechas clave de la Navidad, una práctica habitual en otras ciudades durante celebraciones similares. Con este objetivo, la Cámara de Comercio trasladó a los hosteleros una guía explicativa con los pasos necesarios para solicitar la instalación de barras provisionales en la vía pública.
Según dicho documento, la solicitud debía realizarse a través de la Sede Electrónica de la Ciudad Autónoma de Ceuta, mediante una solicitud genérica dirigida al Negociado de Festejos. La guía especificaba la documentación requerida: el modelo de solicitud cumplimentado, un seguro de responsabilidad civil válido para los días señalados y un plano de ubicación de la barra con sus medidas correspondientes.
En ningún apartado de la guía se indicaba como requisito imprescindible disponer de una licencia de terraza previa. Sin embargo, posteriormente, el Gobierno de Ceuta señaló que algunos establecimientos no pudieron instalar las barras precisamente por no contar con dicha licencia, una condición que no figuraba de forma expresa en la información facilitada a los hosteleros.
Cabe recordar que el Negociado de Festejos es el órgano competente para autorizar ocupaciones temporales de la vía pública, aunque no lo es para la concesión de licencias de terrazas. Al tratarse de instalaciones provisionales, limitadas en el tiempo y con cobertura de responsabilidad civil, varios hosteleros consideran que las solicitudes deberían haberse autorizado o, al menos, haber recibido una respuesta formal por parte de la administración.
La aplicación desigual de los criterios provocó que algunos establecimientos sí pudieran instalar barra mientras otros no, generando malestar e incertidumbre en el sector hostelero local.