Ceuta ha vuelto a llenarse de devoción con la procesión del Corpus Christi. A las once de la mañana se celebraba la Eucaristía presidida por el vicario de Ceuta, Francisco Jesús Fernández Alcedo, en el pórtico de la Catedral.
A continuación ha dado comienzo la procesión con el Señor Sacramentado arropado por los niños de comunión. El color blanco ha sido el predominante en una jornada grande con las calles abarrotadas y la ilusión de los más pequeños.
Como es tradicional, el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, ha salido a la puerta principal del Palacio de la Asamblea para entregarle el Pendón Real, símbolo del poder municipal, al comandante general de Ceuta, Marco Llago.
Juntos se han unido al desfile que ha iniciado su recorrido. Este año el Santísimo ha estado acompañado por las imágenes de San Agustín, San Juan de Dios, Santa Beatriz de Silva, San Antonio, San Daniel y La Inmaculada, todas ellas con gran vinculación con Ceuta.
La alfombra ornamental, a base de helechos y arena de sílice, se ha colocado como todos los años en la avenida Alcalde López Sánchez Prado. En esta ocasión con la novedad de dos altares con las imágenes de la Virgen del Rosario y la de los Remedios.
Atendiendo a la petición formulada desde el Consejo de Hermandades y Cofradías, las flores que habitualmente iban destinadas a la alfombra, son las que han adornado este año los pasos y altares con el objetivo de dar el máximo realce posible a todo el itinerario, a lo que se ha sumado la colocación de elementos ornamentales (gallardetes) en la calle Jáudenes.
Un año más, el Corpus ha llenado de brillo y color las calles de Ceuta.