Encuentro de academias de baile ante Santa María de África

"Nos une el flamenco, nos une la pasión": Ceuta despide el Crisol celebrando su identidad mestiza

Sin flores, ni volantes y pero con el mismo arte, Ceuta se despide del Crisol de academias de baile. María José Lesmes lidera una cita que mezcla arte, fe y estilo propio: “Somos diferentes, y eso es tener identidad”

Crisol Lesmes
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El tercer Crisol de academias de baile ha unido a Málaga, La Línea y Ceuta en un abrazo flamenco cargado de emoción. María José Lesmes, alma del encuentro, reivindica el acento caballa: “No quiero perder nunca mi identidad”.

A golpe de palmas, volantes y emoción, Ceuta ha vuelto a convertirse en epicentro del arte flamenco con el tercer encuentro “Crisol” de academias de baile. Málaga, La Línea de la Concepción y la ciudad caballa se han fundido en un solo compás, en una estampa que quedará grabada en la memoria colectiva: decenas de mujeres —y también hombres— de todas las edades bailando ante la iglesia de Santa María de África, con la patrona como testigo y bendición.

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La cita, impulsada por el Instituto de Flamenco y Danza Española LSMS, ha cerrado su tercera edición con una ofrenda floral cargada de simbolismo. A imagen de las cruces de mayo onubenses, las academias se adentraron en el templo, subieron al altar y rodearon a la Virgen con cestos de flores que representaban los colores de cada tierra. Un gesto de fe, de arte y de promesa: que el Crisol siga latiendo año tras año.

María José Lesmes: “Nos une el flamenco, nos une la pasión”

María José Lesmes, alma mater del encuentro y directora del LSMS, lo tiene claro: “Nuestra misión es que se enamoren de nuestra tierra, y creo que lo estamos consiguiendo. Nos une el flamenco, nos une el baile, nos une la pasión. Y yo sobre todo quiero dar visibilidad al flamenco de nuestra tierra, a nuestro acento, que tiene esa mezcla y ese crisol que no quiero perder nunca”.

Crisol Lesmes

Con la emoción aún vibrando en la voz, Lesmes hace balance: “Ha habido mucha unión. La gente se ha abrazado, de verdad. Se han compartido vivencias, emociones… Y poner punto final tan bonito con nuestra patrona, que nos bendiga y nos dé fuerza, ilusión y amor. Porque el amor es la fuerza más importante”.

Cantera con duende

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El Crisol no solo ha reunido a artistas consagrados, sino que ha mostrado su semilla: niñas pequeñas, “enanitas”, como las llama Lesmes con ternura, que ya pisan fuerte. “Muchas no han podido participar por edad, pero el disfrute ha sido muy grande. Estoy muy satisfecha. Y a seguir, todo lo que pueda unir la fuerza hasta gastarla”.

Ceuta, tierra rara… y con estilo

Crisol Lesmes
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La ofrenda floral, preparada con mimo, fue el broche de oro. “Cada ciudad hizo sus peticiones a Nuestra Virgen. Hemos cuidado cada detalle, con los colores de las banderas, para que se lleven eso de nosotros: que somos diferentes”, explica Lesmes.

¿Y Ceuta? “Tierra rara, sí, somos nosotros. Ese toque de mezcla, de crisol, de sentir… Me gusta tener identidad. Cuando vamos a bailar nos dicen ‘Uy, Ceuta, son diferentes’. Pues sí, ¡Olé! Eso es tener estilo. Somos nosotros, los caballas, caballas, vamos”.

Con Málaga y La Línea ya abrazadas, Ceuta sigue tejiendo lazos a través del arte. Porque aquí, el flamenco no es solo baile: es lenguaje, es emoción, es identidad.