Este viernes, las instalaciones de Plena Inclusión Ceuta se convirtieron en escenario de un acto cargado de emoción y significado. Los usuarios de la entidad recibieron la visita del director provincial de Educación, Miguel Señor, acompañado de la jefa de Unidad de Programas Educativos, Ruth López, y de la presidenta de la asociación, Amalia Caravaca, con motivo de la lectura del relato “Un lugar donde todos cabemos”, ganador del tercer premio del concurso de cuentos cortos de la Semana de la Discapacidad.
Con nervios y entusiasmo, cuatro usuarios dieron voz al texto firmado bajo el pseudónimo María de los Sueños. El cuento narra la historia de una niña que, al enfrentarse a las barreras físicas de un colegio, impulsa un cambio colectivo para que todos los niños y niñas, independientemente de sus capacidades, puedan aprender juntos. Rampas, pictogramas, rincones tranquilos y libros adaptados se convierten en símbolos de un colegio que evoluciona gracias a la unión y la solidaridad.
Voces que refuerzan la inclusión
La presidenta de Plena Inclusión Ceuta, Amalia Caravaca, destacó que el relato es “un ejemplo de integración a través de la unión y del trabajo en común”, agradeciendo la implicación de instituciones como el INSERSO, la Ciudad y la UNED en iniciativas que hacen partícipes a todos los colegios y alumnos.
Por su parte, el director provincial de Educación, Miguel Señor, subrayó que el mérito es de los protagonistas: “A través del apoyo de todos se consigue una inclusión plena, que es salvar barreras y facilitar la vida de las personas. Somos una sociedad diversa y todos aportamos nuestro granito de arena”.
La responsable de accesibilidad de la entidad, Olga Berrios, recordó que el concurso Cuenta o Cuenta conmigo, organizado por el INSERSO y la Ciudad, lleva ya cinco ediciones y que la participación de los usuarios es siempre activa y entusiasta: “Para ellos fue un día muy ilusionante. Estaban nerviosos, pero felices de recoger el premio y de ser protagonistas”.
Con el premio, los usuarios están valorando en editar su libro, con dibujos, para que este premio no quede en un folio olvidado en un cajón y tengan un recuerdo permanente de que los sueños se cumplen, incluso desde la discapacidad.
Más allá de un cuento
El relato premiado no es solo una historia infantil: es una metáfora de la necesidad de que las políticas públicas y las instituciones educativas avancen hacia una inclusión real y efectiva. La accesibilidad, la adaptación de materiales y la sensibilización social siguen siendo retos pendientes, como reconoció Berrios: “La sociedad cada vez es más consciente, pero todavía queda mucho por hacer”.
La Semana de la Discapacidad, con actividades culturales y educativas, se convierte así en un recordatorio de que la integración no debe limitarse a una fecha en el calendario. La participación y la visibilidad de las personas con distintas capacidades son esenciales para construir una ciudad más justa y cohesionada.