La Casa Regional de Ceuta en Melilla celebró este 1 de noviembre la XXVI edición del Día de la Mochila, una de las tradiciones más queridas por los ceutíes. Casi 200 personas se dieron cita en el Fuerte de Rostrogordo para revivir esta costumbre que mezcla naturaleza, frutos secos y mucha identidad.
Bajo este lema, la Casa ceutí reivindicó una forma muy nuestra de celebrar el Día de Todos los Santos: salir al campo con la mochila cargada de castañas, nueces, mandarinas, chirimoyas y algún dulce navideño que se adelanta a las fiestas. El ambiente fue de hermandad, con canciones populares, recuerdos compartidos y el sabor de lo auténtico.
La jornada arrancó con una Caminata Saludable desde el Colegio Buen Consejo hasta el Fuerte, pensada para los más jóvenes. Allí, los asistentes compartieron mesa, mochila y tradición. El mediodía fue el momento estrella: dos grandes paellas de arroz a la leña se cocinaron en plena naturaleza, acompañadas de platos caseros que acariciaron el paladar.
Por tercer año consecutivo, el Colegio Buen Consejo —conocido cariñosamente como el colegio de las Monjas— se sumó a esta celebración. Al no conmemorar Halloween, el centro ha encontrado en esta tradición caballa una alternativa cultural que conecta a los más pequeños con las raíces de Ceuta. El presidente de la Casa, Ramón de la Cruz, agradeció al equipo directivo y al AMPA su implicación: “Es una forma de acercar Ceuta a los niños y enriquecer aún más esta jornada de hermandad”.
Ramón de la Cruz también quiso agradecer al Consejero de Educación, Juventud y Deportes, Miguel Ángel Bonnemaisón, por facilitar el uso del espacio y colaborar en la entrega gratuita de mochilas a todos los participantes. También destacó la labor del personal de la Cooperativa Estopiñán, responsables del cuidado y coordinación del Fuerte de Rostrogordo, por su profesionalidad y buen hacer.