Sociedad

el club deportivo anyera insiste en que no se le dejó participar

La organización de la Milla Urbana confirmó la inscripción del joven con parálisis cerebral en la prueba

Confirmación de la inscripción de De Sousa, facilitada por Anyera (REPRODUCCIÓN)
photo_camera Confirmación de la inscripción de De Sousa, facilitada por Anyera (REPRODUCCIÓN)

Un documento aportado por el club deportivo Anyera, que reproduce el correo electrónico de confirmación de la inscripción remitido por la organización, constata que De Sousa fue registrado con el dorsal 22 mientras que a su “impulsor” –la persona que empuja su silla de ruedas durante las carreras- se le asignaba el 21.

Agustín de Sousa, el joven con parálisis cerebral a quien se impidió su participación en la carrera Milla Urbana celebrada el pasado domingo, cumplimentó de manera correcta su inscripción, que fue confirmada por la organización de la prueba. El club deportivo Anyera, al que De Sousa está asociado, ha hecho pública la ficha de la inscripción, desmintiendo de este modo el argumento ofrecido por el Instituto Ceutí de Deportes, promotor de la carrera, para justificar la exclusión del joven deportista.

El documento aportado por Anyera, que reproduce el correo electrónico de confirmación de la inscripción remitido por la organización, constata que De Sousa fue registrado con el dorsal 22 mientras que a su “impulsor” –la persona que empuja su silla de ruedas durante las carreras- se le asignaba el 21.

step0002“El ICD falta a la verdad de manera flagrante y malintencionada, manipulando los datos y haciendo creer a la opinión pública que la culpa es de la persona que inscribió a Agustín”, denuncia Anyera en un comunicado. Según la entidad municipal que gestiona el deporte en la ciudad, fue en el momento en el que se daba la salida a los atletas en la categoría de veteranos cuando el acompañante de De Sousa solicitó participar en la prueba empujando la silla del joven. La respuesta que se dio a esta petición, según el ICD, fue que con ello se “podría perjudicar gravemente al resto de corredores”.

Anyera también desmiente que la presencia de De Sousa en la carrera pudiera suponer un problema de seguridad para sí mismo y el resto de corredores. “Habría que recordarles su participación en la Maratón de Sevilla con más de 12.000 participantes o el mismo sábado anterior, en la Vuelta a Ceuta andando, con más de 200 y con una climatología muy desagradable –opone el club en su comunicado- En ambas participó sin ningún tipo de problema”.

La directiva del club deportivo también niega que se ofreciera al joven la oportunidad de participar. Según los portavoces de Anyera, tan sólo se le propuso que hiciera un recorrido diferente por el interior de las Murallas Reales, para darle visibilidad y permitir que los espectadores pudieran aplaudirle. “Agustín solo quería participar, no quería que lo vieran, no quería que le aplaudieran, quería sentirse uno más, sólo uno más de esos 1.200 participantes, pero el ICD se lo ha impedido”, replica Anyera en su nota.

El incidente ha generado un notorio malestar entre los dirigentes y socios del club, que acusan al ICD de no fomentar la inclusión de las personas con discapacidad. “Separamos a los participantes en función de sus capacidades: los normales por aquí y los otros por allí”, se quejan con amarga ironía los responsables del club.

 Anyera también rechaza la acusación del ICD, por la que le imputa un intento de “desprestigiar” al organismo municipal: “Este club no se dedica a hacer política barriobajera ni a intentar desprestigiar a nadie; de eso se encarga el tiempo, la razón y la trayectoria de cada uno”.

El club acusa al ICD de “manipulación” y exige que se depuren responsabilidades entre quienes adoptaron la decisión de excluir a De Sousa de la carrera.

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