La Escuela de Danza de Rosa Founaud se convierte esta semana en el epicentro de un desafío crucial para una treintena de sus alumnas. Durante las jornadas del miércoles 28 y el jueves 29 de mayo, las jóvenes se enfrentarán a los exigentes exámenes de la Royal Academy of Dance (RAD), una de las instituciones más prestigiosas del mundo en la enseñanza de ballet clásico.
Las pruebas, que se desarrollarán en la sede de la escuela ubicada en el Centro Cultural de los Ejércitos, medirán el nivel alcanzado por las estudiantes en los grados 3, Intermediate y Advance Foundation. Para ello, contarán con la evaluación directa de una profesora examinadora llegada expresamente desde Londres.
Las alumnas ultiman estos días su preparación con la concentración y el empeño que exige una cita de estas características. Desde el pasado mes de septiembre, cada clase ha sido un paso más hacia esta meta, acompañadas en el proceso por sus profesoras Silvia Ballesteros, Amparo Orozco y la propia Rosa Founaud. A esta preparación se ha sumado también la labor de Macarena Conde, docente que se ha desplazado mensualmente desde Algeciras para supervisar y reforzar el trabajo realizado.
Pero la formación no se ha limitado a lo técnico. Las entrenadoras han puesto también el acento en dotar a las alumnas de herramientas emocionales: confianza, disciplina, gestión del miedo escénico. “Llegar a estos exámenes no solo exige preparación física; también hay que saber manejar las emociones”, explican desde la escuela.
Más que un examen: una oportunidad
Rosa Founaud no duda en subrayar la trascendencia de estas pruebas. “La Royal Academy of Dance es una organización líder a nivel internacional. Presentar a mis alumnas a sus exámenes les abre un camino lleno de oportunidades”, afirma.
Según la directora de la escuela, este proceso fomenta una mejora integral de la técnica, potencia la expresividad y consolida la autoconfianza de las bailarinas. “El hecho de prepararse para esta prueba ya supone un enorme avance en su formación”, destaca.
El reconocimiento que otorgan estas certificaciones traspasa fronteras. Acreditadas por una institución de referencia mundial, las titulaciones de la RAD no solo avalan el nivel artístico de las alumnas, sino que también pueden facilitar su acceso a becas, programas de formación superior o incluso iniciar una carrera profesional en la danza, ya sea sobre los escenarios o en el ámbito de la enseñanza.
“Estos exámenes son una excelente manera de ayudarlas a desarrollar su técnica, confianza y habilidades artísticas, y pueden abrirles puertas a oportunidades futuras”, concluye Founaud. La emoción y la responsabilidad se mezclan a pocas horas del gran momento. En la escuela, todo está ya listo. Las zapatillas, los tutús y, sobre todo, el trabajo de meses están a punto de ponerse a prueba.