El Auditorio de la Marina se llenó este domingo 26 de octubre de color, música y sonrisas con la esperada celebración del Día de “La Mochila”, una de las tradiciones más queridas por los ceutíes. Desde las 11:00 horas, familias enteras se acercaron para disfrutar de una jornada gratuita repleta de actividades para todas las edades.
El evento, concebido como una auténtica fiesta familiar, ofreció talleres de manualidades, pintacaras, chapas y mandalas, además de divertidas colchonetas hinchables que hicieron las delicias de los más pequeños. Uno de los momentos más esperados fue el Cantajuegos de Ana, que logró poner a cantar y bailar a todo el auditorio.
No faltó el tradicional stand de frutos secos, recordando los orígenes de esta costumbre local que invita a salir al campo, compartir alimentos y celebrar el otoño. La organización repartió más de mil mochilas entre los niños asistentes, cada una con fruta fresca y frutos secos, promoviendo así la alimentación saludable.
Entre los colaboradores se encontraba Alberto Barradas Ruiz, estudiante sevillano que trabaja con la empresa Educador, encargada de dinamizar el evento. “Entregamos mochilas que los niños pueden colorear, con fruta y una bolsita de frutos secos. Es una forma de que aprendan jugando”, explicó Barradas, quien destacó la gran afluencia de público: “El año pasado se dieron todas las mochilas, y este año la acogida está siendo igual o mejor”.
El joven valoró positivamente la iniciativa, subrayando la importancia de fomentar la convivencia y la vida saludableentre los niños: “En un mundo con tanto móvil, estas actividades ayudan a que los pequeños interactúen, aprendan y se diviertan juntos”.
Con un ambiente festivo, familiar y cargado de tradición, el Día de “La Mochila” volvió a demostrar por qué sigue siendo una cita imprescindible en el calendario cultural de Ceuta, combinando diversión, raíces y comunidad en una jornada que dejó grandes recuerdos para todos.