El historiador Antonio Carmona Portillo, una de las voces más reconocidas en el estudio de la historia de Ceuta, ha fallecido en Málaga a los 77 años. Miembro del Instituto de Estudios Ceutíes (IEC), dedicó su vida a la investigación, la docencia y la divulgación del pasado de su ciudad natal.
Nacido en Ceuta en 1948, Carmona se licenció en Filosofía y Letras por la Universidad de Granada y se doctoró en Historia por la Universidad de Málaga en 1996, con una tesis dirigida por el prestigioso demógrafo Juan Sanz Sampelayo. Su trabajo, titulado Una población atípica. Un estudio demográfico de Ceuta entre 1640 y 1800, abrió una senda pionera en el análisis histórico de la ciudad.
Ejerció como docente desde 1974, primero en Ceuta y posteriormente en Málaga, donde alcanzó la cátedra de Enseñanza Secundaria. Jubilado en los últimos años, nunca abandonó su vocación investigadora ni su vínculo con Ceuta. Fue miembro de instituciones académicas de prestigio, entre ellas la Fundación Española de Historia Moderna, la Asociación de Historia Militar y la Asociación Isla de Arriarán.
Su obra abarca más de una treintena de libros y un centenar de artículos sobre demografía histórica, la Ceuta portuguesa y moderna, las relaciones hispano-marroquíes y la historia de Melilla y Málaga. Entre sus títulos más destacados figuran Ceuta española en el Antiguo Régimen (1640-1800), Historia de una ciudad fronteriza. Ceuta en la Edad Moderna, Análisis demográfico de Ceuta, 1801-1930 o Contar una guerra: la intrahistoria de la Guerra de África, 1859-1860. También cultivó la literatura, con novelas como La ciudad reversible o Nadie sabe qué fue Julia.
En 2009 participó como coautor de la Historia de Ceuta del Instituto de Estudios Ceutíes, donde desarrolló el capítulo dedicado a la monarquía de los Austrias. En 2013, fue elegido por la Ciudad Autónoma de Ceuta y el IEC para intervenir en el Senado de España y poner voz a la historia de su tierra.
Además de su faceta académica, Carmona fue un referente humano e intelectual para varias generaciones de investigadores ceutíes. Maestro, generoso y comprometido con su ciudad, trabajó incansablemente para rescatar y poner en valor la memoria de Ceuta.
Con su muerte, la ciudad pierde a uno de sus grandes estudiosos y a un defensor de su patrimonio histórico.