La Jefatura Superior de Policía en Ceuta ha sido esta mañana escenario de un emotivo homenaje con motivo de la jubilación de Florián García Molina, agente de la Policía Nacional que cierra su carrera profesional tras 45 años de servicio, de los cuales más de cuatro décadas los ha dedicado a su ciudad natal.
El acto, que fue organizado por sus compañeros y sus propios hijos, se llevó a cabo como una sorpresa en el exterior del edificio policial, situado en el Paseo Colón. García Molina, visiblemente emocionado, fue recibido entre aplausos y muestras de afecto por parte de compañeros de profesión, familiares y amigos que lo esperaban a pie de calle.
En un gesto simbólico, el veterano agente —conocido cariñosamente como Florín entre sus allegados— recibió un ramo de flores como señal de agradecimiento y respeto a su trayectoria. Posteriormente, fue saludando uno a uno a los presentes, en un ambiente cargado de afecto y reconocimiento.
El homenaje concluyó con una fotografía de grupo frente a la entrada principal de la Jefatura, inmortalizando un momento que, sin duda, quedará grabado en la memoria de Florín y de todos los que compartieron ese instante.