En Ceuta, como cada año, los preparativos del Eid al-Adha comienzan a llenar los comercios de familias que buscan ropa nueva, dulces, especias y, por supuesto, el animal del sacrificio. El Eid, esa festividad que conmemora el gesto de fe de Ibrahim, se convierte en un día de alegría compartida, de oración y de banquetes en torno a la carne del cordero. Sin embargo, para miles de familias en Gaza, este año, la celebración será una más entre ruinas, hambre y duelo.
Conscientes de esta realidad, la asociación Rama de la Solidaridad ha puesto en marcha una campaña urgente: “Un Eid sin fronteras”, una iniciativa que busca hacer llegar carne fresca a familias gazatíes, en el marco de una de las festividades más significativas del calendario musulmán. La colecta se traduce en un gesto de compasión, pero también de resistencia frente al asedio y la violencia que desgarran a la población palestina desde hace meses. No es una cuestión de religión, es una cuestión de solidaridad y de humanidad.
“El espíritu del Eid es compartir, y hoy más que nunca, Gaza nos necesita”, explican desde la organización, que lanza un llamamiento especial a la ciudadanía ceutí. Ceuta, dicen, ha demostrado históricamente su generosidad en momentos críticos, y confían en que, una vez más, responderá.
Los precios son orientativos y permiten adaptar las donaciones a distintas capacidades económicas:
- Una udhía completa: 300 euros
- Media udhía: 150 euros
- Un cuarto: 75 euros
Además, se anima a las personas interesadas a unirse en grupos de amigos, familiares o compañeros para reunir el importe. “Cada pellizco suma. Lo que para nosotros es un pequeño esfuerzo, para una familia en Gaza puede ser el único alimento digno en días”, remarcan.
Las aportaciones pueden hacerse por Bizum a los números 636 278 799 o 636 171 710, o mediante transferencia bancaria al IBAN ES66 2100 1888 1202 0033 9769, indicando en el concepto: Udhia Gaza 2025.
“Esta sadaqa no es solo caridad, es justicia que viaja en forma de consuelo”, concluye el mensaje de la campaña. Que la mesa del Eid en Gaza no quede vacía. Que nuestra solidaridad cruce fronteras y bombardeos. Que, en medio del horror, no falte el alimento… ni la esperanza.