Este domingo a las 10:00 horas, la Iglesia de África ha acogido la tradicional Misa de Romero, acto con el que la Hermandad del Rocío de Ceuta inicia oficialmente su camino hacia la aldea del Rocío, en Huelva. La emotiva celebración ha contado con la presencia del presidente de la Ciudad, Juan Vivas; y de la consejera de Educación, Cultura y Juventud, Pilar Orozco, entre otras autoridades locales.
Esta misa marca el comienzo de la Romería en honor Virgen del Rocío, a la que los hermanos y hermanas de la hermandad rinden culto durante todo el año. Con fe, devoción y esperanza, los peregrinos se preparan ahora para recorrer un camino que no solo es físico, sino profundamente espiritual.
Al término de la Misa de Romero, la Hermandad del Rocío de Ceuta partió en procesión con su simpecado desde la Iglesia de África hasta la Parroquia de Santa Teresa, acompañados por los fieles en un ambiente de recogimiento y emoción.
El Hermano Mayor, José María Sánchez Ruiz, dirigió unas palabras a los medios de comunicación allí presentes antes de iniciar la misa "Empezamos hoy con la Misa de Romero. Hoy es un día para estar con los que quieran acompañarnos, a modo de despedida y convivencia, para estar un ratito juntos antes de irnos. Mañana a las 10:30 horas cogemos el barco y empieza el camino", explicó.
Sánchez Ruiz detalló además el itinerario que seguirá la comitiva: "La primera noche del lunes la pasamos en Sanlúcar de Barrameda, la noche del martes y del miércoles ya estamos en el Coto, y el jueves por la noche es cuando llegamos a la aldea y ya estamos allí para todos los actos de la Romería, los cuales se llevarán a cabo en el fin de semana".
En total, serán unas 60 personas, aproximadamente, las que integren la representación ceutí en la Casa de Hermandad, donde participarán activamente en todos los actos organizados en honor a la Virgen del Rocío.
Con esta misa y el inicio de la procesión, se pone en marcha una serie de actividades religiosas y de convivencia que simbolizan el fervor y la entrega de los rocieros ceutíes, quienes llevan meses de preparación para poder vivir intensamente esta experiencia de fe.
