La Comandancia de la Guardia Civil en Ceuta ha conmemorado este martes su 181º aniversario con un acto sobrio y cargado de simbolismo en el acuartelamiento de San José, con la presencia de autoridades civiles y militares, entre ellas, la del presidente de la Ciudad, Juan Vivas; la delegada del Gobierno, Cristina Pérez, o el comandante general, Luis Hernández.
En un contexto institucional, pero sin rodeos, el teniente coronel jefe interino, José María Jiménez Gutiérrez, ha pronunciado una de las intervenciones más firmes que se recuerdan en la celebración, marcada por un mensaje nítido: el cuerpo no se esconde, tampoco cuando las circunstancias son incómodas.
“Pocas instituciones pueden presumir de no haber cambiado de nombre ni de valores en casi dos siglos”, ha reivindicado Jiménez, haciendo suyas las palabras fundacionales: “El honor es nuestra principal divisa”. Su discurso, de tono sereno pero contundente, ha defendido el servicio público como vocación, no como espectáculo.
Lejos de soslayar la actualidad más controvertida, el jefe de la Comandancia ha hecho frente a las recientes detenciones de agentes. Lo ha hecho con un mensaje claro de compromiso con la legalidad: “El prestigio de esta institución no está en juego por el comportamiento de algunos, sino por nuestra capacidad para garantizar el servicio que merece la ciudadanía”. Y ha añadido: “Ojalá no tengamos que volver a vivir hechos de este tipo”.
Jiménez ha reivindicado los pilares del cuerpo: su carácter militar, su condición benemérita y el respeto a los veteranos. Citando al Duque de Ahumada, ha recordado que “nada es más importante que ayudar al que lo necesita”. Palabras que han resonado con fuerza en un patio de armas en absoluto silencio.
Reconocimientos y memoria viva
Durante el acto se han impuesto varias condecoraciones al mérito. Entre los distinguidos, el brigada Mohamed Ahmed Abdeselam y el guardia civil José Ignacio Álvarez Cousinou, reconocidos por una trayectoria profesional ejemplar. La emoción ha sido palpable en los gestos y en las palabras.
Jiménez ha dirigido un mensaje de ánimo a los agentes José Manuel Ríos Quesada y Ángel Arévalo López, heridos en acto de servicio, y ha dedicado un recuerdo especial al fallecido Juan de Dios: “Hoy, sin duda alguna, te encuentras junto a la Virgen del Pilar”.
En clave local, el teniente coronel también ha felicitado públicamente a la AD Ceuta FC por su reciente ascenso: “Nos habéis demostrado que la ilusión y el trabajo duro llevan al éxito. Ese es también el espíritu de esta ciudad”.
Pérez: “Una obra colectiva para una sociedad más justa”
La delegada del Gobierno, Cristina Pérez, ha presidido la ceremonia y ha tomado la palabra para reivindicar el papel de la Guardia Civil como “pieza clave para construir una sociedad más justa e igualitaria”.
Pérez ha elogiado la labor del cuerpo en frontera y en el mar, especialmente la del Servicio Marítimo y los GEAS, a quienes ha atribuido una función humanitaria más allá de la vigilancia territorial: “Arriesgáis vuestra vida para salvar la de quienes huyen desesperadamente, incluso menores de edad”.
Ha mencionado expresamente al agente José María Ríos, herido en una misión en Mauritania, como ejemplo de “sacrificio y entrega”.
La delegada también ha puesto el foco en la proyección internacional del instituto armado, destacando su papel en misiones de paz y formación en el exterior: “Hay pocas formas de demostrar un compromiso tan intenso con España como ser guardia civil”.
El acto ha concluido con el homenaje a los caídos, el himno del cuerpo y un último mensaje de esperanza: “No tengo dudas de todo lo bueno que nos depara el porvenir”, ha cerrado Jiménez. La Benemérita mira al futuro, sin renunciar al principio que la ha definido desde el primer día: honor sin fisuras.