La fotógrafa ceutí Lucía Benítez ha vuelto a transformar un local en un pequeño universo de fantasía. En esta ocasión, en la primera planta de la Galería La Riojana, y por tercer año consecutivo, coincidiendo con la llegada del otoño y la inminente campaña navideña. En este espacio, donde predomina un ambiente acogedor, colores cálidos y decoraciones temáticas, Lucía inmortaliza los momentos más tiernos de los más pequeños -aunque también compagina con sesiones a parejas y familias, además de recibir a bebés recién nacidos-.
Un proyecto que crece cada año
“Empecé haciéndolo en mi casa, luego pasé a un local más pequeño, pero este año he querido invertir un poco más para tener más espacio y decorados”, cuenta Lucía, con una mezcla de ilusión y orgullo. La iniciativa, que comenzó casi como una aventura personal, se ha convertido ya en una cita esperada para muchas familias ceutíes que buscan una fotografía diferente, cálida y cuidada.
Las sesiones otoñales y navideñas, explica, son las que más demanda generan: “Navidad es un momento especial para las familias. Es cuando más se animan a venir al estudio", explica con entusiasmo. Sin embargo, "el otoño acaba de empezar" y es por ello que sigue recibiendo peticiones de este tipo de sesiones "o incluso de Halloween, que cada vez tienen más éxito”.
Un refugio para los más pequeños
Aunque Lucía confiesa que prefiere los exteriores y alega que le gusta "más trabajar con la luz natural y los paisajes”, reconoce que contar con un estudio en estas fechas es una ventaja. “Entre que anochece muy pronto y que hace frío, tener un sitio acogedor donde los niños estén cómodos es lo ideal”, explica.
Su dedicación con los más pequeños es evidente. “Con los bebés hay que tener muchísima paciencia”, asegura entre risas. “Tengo una minicama, cojines, una cestita… pero sobre todo, calma y cariño". Y esto, se le da bien a Lucía.
De igual manera, entiende la importancia de que algunos "modelos" pueden sentirse cohibidos, vergonzosos o incluso son demasiado bebés. Así que, grandes o pequeños, Lucía asegura que implica "a los padres, que participen, que coloquen ellos también al bebé. Al final es un trabajo en equipo para conseguir la foto perfecta”, detalla.
Pasión y futuro
Lucía ya cuenta con una sólida trayectoria en el mundo de la fotografía. Especializada en bodas, eventos y sesiones de pareja, combina sus trabajos en Ceuta con colaboraciones con otros fotógrafos de la península. “He trabajado con profesionales de Granada y Jaén, y eso me ha permitido aprender mucho y moverme por distintos entornos", subraya, algo que le permite, como ella indica, obtener más experiencia. Aun así, "mi base está aquí, en Ceuta”, asegura.
¿Y un estudio permanente a largo plazo? Por ahora, lo descarta. “No lo tengo en mente todavía. Quizá en el futuro, pero me gustaría hacerlo en un sitio más amplio, con luz natural, algo diferente. De momento prefiero seguir aprovechando los exteriores y disfrutar de cada sesión”.
Un rincón con encanto para inmortalizar recuerdos
El estudio temporal de Lucía Benítez se ha convertido ya en un espacio de referencia para las familias ceutíes, un lugar donde los niños se divierten mientras posan entre decoraciones que parecen sacadas de un cuento. Ella, detrás de la cámara, captura esos instantes que -como se suele decir- pasan volando, pero duran toda la vida.