La tarde del viernes 3 de enero ha sido testigo de una nueva edición de la mágica Cabalgata del Heraldo Real, un evento lleno de ilusión que recorrió las calles de la ciudad, envolviendo a grandes y pequeños en un ambiente festivo y vibrante.
A las 19:30 horas, la comitiva partió de la Calle Real, a la altura de la Plaza de los Reyes, con dos carrozas que deslumbraron a los presentes: una llevaba al Heraldo (Juan Manuel Puig), mientras que la otra a la simbólica Estrella de la Ilusión (Esperanza Montes de la Vega). La cabalgata estuvo acompañada por una banda de música y un pasacalles repleto de color, alegría y emoción. Bailes, zancudos, pajes y, sobre todo, una contagiante sensación de esperanza y alegría hicieron de este evento un verdadero regalo para los sentidos.
Los niños, con los ojos brillando de emoción, fueron los grandes protagonistas al recibir caramelos y sonrisas por parte de los miembros del cortejo, quienes se aseguraron de que la ilusión invadiera cada rincón de la ciudad. La Calle Real estaba abarrotada, con centenares de personas siguiendo el recorrido en un ambiente de hermandad y convivencia.
Tanto el Heraldo como la Estrella, desde sus respectivas carrozas, estuvieron saludando a todos los presentes. Con rostros que esbozaban sonrisas de oreja a oreja, ambas figuras derrochaban emoción y contagiaron a todos los niños y niñas caballas esa ilusión por la pronta llegada de Sus Majestades, los Reyes Magos, que están a la vuelta de la esquina.
Al llegar a la Plaza de la Constitución, el cortejo continuó su trayecto hasta la Plaza de África, donde a las 20:30 horas tuvo lugar el tradicional acto de entrega de las llaves de la ciudad al Heraldo, presidido por el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Vivas. Un gesto cargado de simbolismo que marca el inicio de los días de Reyes, llenos de magia y promesas. A esta cita no faltaron autoridades de la ciudad como la consejera de Cultura, Pilar Orozco; o la de Sanidad y Servicios Sociales, Nabila Benzina, entre otras. Fue un momento lleno de magia y pasión, donde Vivas, con orgullo y satisfacción, entregó, a modo simbólico, las llaves de Ceuta al tan querido Heraldo Real, como muestra de su confianza en el mismo.
Asimismo, tanto el Heraldo como la Estrella quisieron mandar un mensaje a toda la población ceutí. El cometido era claro, que ningún niño sufra y que nadie les robe la ilusión. Ambos se despidieron deseando una Feliz Navidad, no sin antes leer una carta urgente que anunciaba la llegada de los Reyes Magos mañana sábado, para que no puedan mojarse los regalos, ya que las predicciones meteorológicas para el domingo (cuando estaba prevista su visita) dan probabilidad de lluvia.
La jornada culminó a las 21:00 horas en el Santuario de África, donde el Heraldo, la Estrella y su comitiva fueron recibidos con una última ovación por parte de los ciudadanos. En este emotivo cierre, con la Banda de Música y los beduinos acompañando el acto, se cerró un día inolvidable, lleno de emoción, tradición y, sobre todo, de un mensaje de ilusión que llega al corazón de cada uno de los presentes.
Este evento, que cada año renueva la magia de la Navidad y la cercanía entre la ciudad y sus habitantes, deja un recuerdo imborrable en la memoria colectiva, reafirmando que la ilusión y la esperanza son siempre los mejores regalos que podemos compartir.
