Como cada 9 de febrero, el mundo rinde homenaje a uno de los platos más icónicos de la gastronomía: la pizza. Originaria de Nápoles, ha conquistado paladares en todos los rincones del planeta, y Ceuta no es la excepción. Más que una simple receta, es un símbolo de convivencia y un imprescindible en la mesa de cualquier ceutí, desde cenas improvisadas hasta encuentros familiares.
Para conocer más sobre su importancia y evolución, nos acercamos a D’Armando, una de las pizzerías más emblemáticos de la ciudad, donde tradición y adaptación van de la mano.
De Nápoles a Ceuta: un plato que evoluciona sin perder su esencia
La pizza ha logrado lo que pocos platos consiguen: mantener su esencia a lo largo del tiempo y, al mismo tiempo, evolucionar para adaptarse a nuevos gustos y tendencias. En Ceuta, su popularidad no ha dejado de crecer, con establecimientos que han perfeccionado su elaboración y han innovado en ingredientes y técnicas.
D’Armando, tiene en su local del Poblado Marinero a Javi, su jefe de cocina, que lleva más de 22 años amasando cada base que entra en el horno. “La pizza no es solo un plato rápido, es un arte”, afirma. La tradición sigue siendo su guía, pero también reconoce la importancia de evolucionar. Tanto es así que Salma, encargada de sala del mismo restaurante, nos habla de la ‘pinsa’, “una nueva incorporación a la carta de D’Armando”. Se trata de una especie de pizza cuya masa requiere métodos de fermentación más largos que dan lugar a una versión más ligera y crujiente, perfecta para quienes buscan una alternativa más digestiva.
Salma, destaca que la pizza es, sin duda, la estrella de la carta. “Es el plato que más se pide. Da igual la época del año, la pizza siempre está presente en todas las mesas”, comenta. Esta versatilidad y capacidad de adaptación es, precisamente, lo que la convierte en un fenómeno mundial. “Para vegetarianos, intolerantes a la lactosa, personas con alguna alergia…las pizzas dan mucho juego ya que se pueden combinar como quieras”, explica la trabajadora.
Un Día Mundial para celebrar su historia y futuro
El Día Mundial de la Pizza no solo es una excusa para disfrutar de este clásico, sino también una oportunidad para reflexionar sobre su impacto cultural y gastronómico. Su éxito radica en su sencillez y en la infinidad de posibilidades que ofrece: desde la tradicional margarita hasta versiones gourmet como la Caprichosa, todo un clásico en este restaurante italiano. D’Armando presume de tradición y es que son la Cuoco, la Aurea y la Paola las que describen el alma “familiar” que caracteriza a esta pizzería, tal y como manifiesta Javi.
En Ceuta, la pizza se ha integrado plenamente en la oferta gastronómica, y cada vez son más los restaurantes que apuestan por técnicas más refinadas y productos de calidad. "La clave está en elegir buenas harinas y en encontrar el equilibrio perfecto entre ingredientes", señala Javi, haciendo alusión a que la calidad de los ingredientes es la base perfecta para una pizza de categoría.
Desde los hornos napolitanos hasta las mesas ceutíes, la pizza ha recorrido un largo camino sin perder su esencia. Y en un día como hoy, la mejor manera de rendirle homenaje es disfrutándola en buena compañía, recordando que, más allá de su masa e ingredientes, es un plato que une culturas y traspasa fronteras.